Apologética

El hombre

Los fósiles

Brecha entre simios

 y humanos

Evidencia a toda prisa
No hay eslabones perdidos
No hay especies intermedias
El primo más cercano

 

 


 

 
 


 

 

BRECHA ENTRE SIMIOS Y HUMANOS. El 10 de Abril del 2010, el sitio en Internet www.yahoo.com.mx publico un articulo indicando que la idea de que existan eslabones perdidos ya no tiene tanto sustento. Los eslabones perdidos se supone que deben de ser especies de homínidos en los que se pueda ver como los cuerpos están cambiando de simios a humanos, pero tales eslabones nunca han aparecido. En el articulo se da cuenta de dos esqueletos fósiles de "mas de 2 millones de años de edad" en los cuales se pueden ver rasgos propios y sin transición. La idea es que todo pareciera indicar que no hay conexión entre simios y humanos, sino que "evolucionaron" como especies independientes. Una concesión de la ciencia que da soporte a los argumentos de la Biblia.

 


EVIDENCIA A TODA PRISA. En los años veintes del siglo veinte, uno de los más acérrimos defensores de la evolución, Henry Fairfield Osborn director del museo americano de historia natural presentó el fósil del hombre de Nebraska, fósil de un supuesto homínido transición entre los primates y el hombre. Se acabó descubriendo que el fósil, que por cierto, era un solo diente. pertenecía a un pecari, esto es, un especie de cerdo extinto. Evidencias apresuradas para dar soporte a lo que es una teoría.

 


NO HAY ESLABONES PERDIDOS. No se ha encontrado hasta la fecha, ninguna evidencia de un fósil homínido transformándose en hombre, por el contrario, se comprueba día tras día que los simios presentes y pasados no exhiben ningún cambio hacia ninguna dirección de mutación y las especies, siempre aparecen plenamente formadas con sus características conocidas. Darwin afirmó alguna vez acerca de la evidencia fósil: "la objeción más evidente y de peso que se puede apremiar contra mi teoría".

 


NO HAY ESPECIES INTERMEDIAS. Todos los supuestos fósiles de seres humanos en transición aparecen curiosamente representando una especie desarrollado, o sea, no aparecen por ningún lado las especies intermedias entre un desarrollo evolutivo y otro. El paleontólogo Dr. Collin Peterson, jefe en el museo británico de historia natural, contestó así una carta a un lector: "Lo diré sin tapujos: no hay ni siquiera uno de tales fósiles a partir del cual uno pudiera presentar un argumento incuestionable... Es fácil inventar  historias sobre como una forma dio lugar a otra y hallar razones de porqué las etapas se deberían favorecer por selección natural. Pero tales historias no son parte de la ciencia porque no hay manera de someterlas a prueba."

 


EL PRIMO MÁS CERCANO. Uno de los elementos fósiles más socorrido para invocar la descendencia del hombre del mono es el conocido Pitecantropus Erectus (pite "hombre", antropus "hombre" y "erectus" erguido). El fémur del fósil es 100% por ciento humano y no se tienen más piezas que permitan deducir si era o no erguido. Sus restos fueron encontrados en la Isla de Java entre 1881 y 1889 por Eugene Dubois un médico que no era antropólogo por cierto, quién excavó en las márgenes del río Bengawan y que encontró con ayuda de nativos 27 formas de huesos diferentes revueltos obviamente arrastrados por la corriente del río.  El hueso del fémur apareció a 16 metros de la calavera y uno de los dientes, fue encontrado a unos 3 kilómetros del sitio de la calavera, pero en el informe oficial se presentaron en el mismo reporte. Este tipo de evidencia, sin relación ¿es lo que debemos creer como registro científico de la evolución del hombre?.