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Muchos ejercicios de adivinación que
parecen tener ciertas propiedades mágicas en realidad solo se ajustan a
las propiedades que tienen ciertos números. Este sencillo ejercicio que tu
debes preguntar a otra persona utiliza las cualidades del número 9.
Anímate a hacerlo.
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Pide a una persona que escoja un
número del 1 al 9.
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Luego di que ese número se debe multiplicar por 10.
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Al resultado se le debe sumar 6.
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Al nuevo resultado se le deben sumar otros 3.
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Al resultado se le resta el número que se pensó
originalmente.
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De las dos cifras resultantes se le pide a la persona
que tache una de las cifras
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Tu debes adivinar la cifra que quedo.
Vamos a un ejemplo
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Se escoge el número 2.
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2 X 10 = 20
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20 + 6 = 26
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26 + 3 = 29
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29 menos el numero original 2 = 27
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Del 27 se tacha el 2 y queda el 7
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Debes preguntar cual fue el que se
tacho. Te van a decir que tacho el número 2
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Tu debes de restar 9 - 2 el resultado
es el 7 con lo que vas a sorprender a tus involucrados.
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Si la persona te dice que tacha el 7,
restar 9 - 7 y te queda el 2 original.
¿Donde está la magia? La "magia"
radica que después de las operaciones indicadas, se obliga al
participante que produzca
un número múltiplo de 9 y
todos los múltiplos de 9
tienen la propiedad de que la suma de sus dígitos da 9.
De ahí la deducción del resultado.

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