Translation Company
Apologética - Investigaciones
 

Investigaciones

Fenómenos Paranormales

 

 

 

La virgen de Guadalupe en México

 

 

 

Reporta:

Hno. Miguel Ángel Moreno Montoro

Administrador


 

 

 
 

PRESENTACIÓN

DESCRIPCIÓN

ANÁLISIS

CONCLUSIÓN


PRESENTACIÓN DEL CASO

 

En México, la pieza fundamental del romanismo y de la introducción del catolicismo a la Nueva España después de la conquista de los españoles en 1521 es el culto a la virgen de Guadalupe, la cual, según se cree es otra manifestación de la virgen María la cual, se presentó a los indígenas mexicanos con tez morena, uniéndose esta aparición a otras relacionadas con la virgen María a través del mundo como la Virgen de Lourdes en Francia y la virgen de Fátima en Portugal entre otras. Esta aparición, está indivisiblemente unida a la figura del indígena Juan Diego quién presenció la aparición y fue el primer vocero "de la virgen". En fechas recientes en México, este indígena que tenía la calidad de beato ha sido declarado santo, con lo que ahora puede recibir adoración de los feligreses católicos.

 

Mucha especulación ha existido en todo el mundo respecto a la veracidad de esta historia, así que, como parte del tipo de investigación que ACIP desarrolla, nos hemos decidido a estudiar amplia y justamente todos los documentos que se refieren a este evento para extraer un punto de reflexión y aprendizaje.

 

 

DESCRIPCIÓN

          

Diez años después de la conquista de México - en 1531 -, un indígena mexicano llamado Juan Diego, recibe en la cima del cerro del Tepeyac la revelación en la cual se le aparece una figura femenina que se identifica como la madre de Dios y le manda que, le consagre un santuario en la cima del cerro. En una primera instancia, Juan Diego hace conocer la aparición al primer obispo de la Nueva España Juan de Zumárraga el cual no cree el evento y le exige pruebas de la aparición al indígena.

 

Juan Diego entonces, después de otras charlas con "la virgen" recibe la orden de llevar  rosas de la cumbre del cerro del Tepeyac al obispo. Al hacerlo, Juan Diego entrega las rosas que llevaba cargando en su vestidura (tilma) la cual al desenvolverse para hacer caer las flores muestra la imagen de la virgen que el indígena había visto impresa en su vestidura, la cual desde esa fecha es adorada en el santuario principal que para esta virgen existe en la ciudad de México.

 

  

ANÁLISIS

 

Hemos recopilado la mayor cantidad posible de libros que hablan a favor y en contra de las apariciones de la virgen del Tepeyac, hemos leído a fondo los argumentos y los hemos contrastado con las evidencias reales que se tienen a la mano, para poder obtener una serie de conclusiones que resumimos aquí para evitar el uso de espacio excesivo.

 

Nuestra investigación fue dirigida a tratar de enfrentar tres cuestiones importantes acerca de este evento: a). La existencia de Juan Diego, b). El origen divino de la imagen y c). La realidad o no de la aparición.

 

Todas las conclusiones, pueden ser verificadas por cualquier investigador honesto que haga análisis de las evidencias existentes. Creemos que, en Internet, sin problema alguno, se puede encontrar vasta información de todos los puntos de vista existentes. Aquí las conclusiones de ACIP.

 

 

LA EXISTENCIA DE JUAN DIEGO

 

 

  • Un primer problema histórico con la existencia de Juan Diego es el momento histórico de su aparición. Según se afirma, la aparición de la virgen sucedió en 1531, las primeras menciones de la imagen como objeto de veneración se suceden en 1555 o 1556, mientras que la primera vez que Juan Diego es nombrado es hasta 1648, lo que implica que pasaron ¡117 años! entre la aparición del  virgen y la mención del indígena, antes, no hay ningún documento que pruebe su existencia.

  • Uno de los documentos más socorridos por el catolicismo mexicano par avalar el hecho es el llamado Nican Mopohua que no es otra cosa más que la narración de los eventos en lengua náhuatl, pero aún este documento data de 1649 con lo que no aporta nada a la veracidad de la existencia de Juan Diego.

  • Ha quedado registrado un sermón de fray Francisco Bustamante del día 8 de Septiembre de 1556 en el cual dice: "La devoción que esta ciudad ha tomado en una ermita... que han intitulado de Guadalupe es un gran perjurio... aquella imagen pintó el indio Marcos".

  • Los rasgos atribuidos a Juan Diego (ver figura superior) no pertenecen a la estructura ósea de un indígena de 1531 como revela el estudio antropológico de los huesos de personas que vivieron en la época que se presume.

EL ORIGEN DIVINO DE LA IMAGEN

  • En 1556 se condujo una investigación a efecto de determinar con certeza lo milagroso de la aparición de la virgen en México y el veredicto fue literalmente que: "la imagen fue pintada el año pasado por un indio", "el pintor indio Marcos", lo que conduce hasta la persona de Marcos Cipac de Aquino el personaje más factible de haber realizado la pintura.

  • En 1990 Juan Pablo II, líder de la iglesia católica declaro en el mismo cerro del Tepeyac: "el hecho de que manos y mentes humanas hayan intervenido tanto en la ejecución pictórica ed la imagen como enl a configuración de la narración de la aparición..." afirmó, no debe de alterar el hecho de que estas obras (l a pintura y la narración) sean obras fruto de la inspiración y revelación divinas.

  • En 1982, el abad de la basílica de la virgen encargó a José Sol Rosales un análisis de la imagen que dictaminó que la tela era de lino y cáñamo siendo sus colores hechos a base de "cochinilla" - sulfato de calcio y de un tono negro hecho con el hollín obtenido del árbol de ocote. Sol Rosales fue director del Centro Nacional para el registro y Conservación para Obra Mueble del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA).

  • Otros descubrimiento de este estudio: el pintor, antes de hacer la imagen, colocó una base de pintura blanca, la técnica utilizada es una variante de la técnica conocida como temple que consiste en humedecer ligeramente el lienzo para facilitar la fijación del color, el pintor solo utilizo como colores: negro, blanco, azul, verde, tierras, rojo y oro, con luz rasante y ultravioleta se pueden detectar los diferentes repintes que ha sufrido la pintura.

  • El mismo analista, apunta que en los ojos de la virgen, la utilización de lentes de mucho aumento, puede presentar puntos incoherentes que puede ser interpretados a criterio por cualquiera. Según él, con imaginación, se pueden percibir hasta 30 personas diferentes en los ojos de la virgen, en los cuales según se ha dicho se han encontrado formas a semejanza de personas que se afirma son las personas que recibieron la primer impresión de la visión de la imagen.

  • El restaurador de arte José Antonio Flores Gómez, ha restaurado la imagen en dos ocasiones, en 1947 y en 1973 y su veredicto es que: "Es la obra de un artista: no es producto de ningún milagro".

LA REALIDAD O NO DE LA APARICIÓN

  • Fray Juan de Zumárraga nunca menciona en ninguno de sus escritos o cartas personales el evento de la aparición de la virgen. Incluso, en un catecismo escrito por él en 1547 declara que Dios "ya no quiere milagros".

  • Otro detalle curioso a considerar es que en el mismo lugar de la aparición - El cerro del Tepeyac - los indígenas adoraban a la diosa Tonatzin y lo siguieron haciendo a pesar de la evangelización, lo que parece indicar que en una práctica de sincretismo religioso común en el catolicismo, únicamente se cambiaron los valores y figuras para favorecer la comprensión.

 

CONCLUSIÓN

 

Hasta donde las investigaciones han permitido concluir, Juan Diego como persona histórica jamás existió. La imagen guadalupana fue pintada por un natural que se ha sugerido que tenía como nombre Marcos de Aquino. No fue plasmada sobrenaturalmente y no tiene connotación sobrenatural alguna, sin embargo, es impresionante la cantidad de dinero que produce la simple venta de reproducciones que ya ni siquiera, se hacen en México. Triste condición espiritual de los católicos mexicanos creyendo divino lo que no es. Otro caso de abuso religioso y lucro de la ignorancia.