Notas

Habilidades paranormales

Cuando la sanidad falla

 

 

Reporta:

Hno. Miguel Ángel Moreno Montoro

Administrador

Centro Evangélico Maranatha

Orizaba, Ver. México

 

 

 

 


Muchos sanadores, invocan su obra en nombre de Dios, o sea, ellos son unos instrumentos mediante los cuales Dios actúa sanando a las personas. Este modelo de trabajo no varía, así se trate de espiritistas /claro, aquí quién cura son espíritus descarnados), de sanadores con huevo y plantas medicinales o carismáticos predicadores que lanzan "olas" del Espíritu Santo que enloquecen a sus seguidores.

 

Pero, a pesar de que "Dios" interviene, curiosamente no siempre pueden obrar su "don" lo que ya de por si es sospechoso ya que en la Biblia (sobre todo en los evangelios) vemos a Dios sanando de inmediato, al instante y sin ningún tipo de curación progresiva, claro, ellos pueden argumentar que "no son Dios" lo que es válido como argumento pero, los descalifica como "instrumentos aptos".

 

Pero, esta nota no versa sobre esto, sino sobre lo que pasa cuando la sanidad no opera. En estas condiciones, sin importar cual sea la versión, siempre se argumenta cualquiera de las dos cosas siguientes:

 

a). Dios no quiso curar. Ellos estuvieron dispuestos, pero Dios "no quiso"; no llegó el poder, no llegó la indicación o no llegaron ambas cosas. Dios, al ser soberano, tomo la decisión de no actuar en ese momento y como no puede llegar a comprenderse lo que pasa "en el mundo espiritual", pues lo mejor es aceptar que así quisieron que fueran las cosas.

 

b). No cumplió los requisitos el enfermo. No hubo fe, no se llevó lo que se indicó, no hubo la actitud correcta o alguien que acompañó al enfermo llenó el lugar de "vibras negativas" que impidieron que el milagro se llevara a cabo. Viene a colación el pasaje en la Biblia donde el sirio Naamán es curado de una lepra cuando el que menos creía que se curaría era él, pero esto parece no importarles.