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Reporta:
Hno. Miguel Ángel Moreno Montoro
Administrador
Centro Evangélico Maranatha
Orizaba, Ver. México
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El argumento de
que los poderes psíquicos vienen de la mayor parte inutilizada del cerebro
esta basado en la falacia lógica de la ignorancia del argumento. Esta
falacia, careciente de prueba para una posición (o simplemente careciente
de prueba) es usada para tratar de respaldar un argumento en particular.
Aunque fuera verdad que la vasta mayoría del cerebro humano es inutilizado
(que claramente no lo es), el hecho en ninguna manera implica que
cualquier capacidad extra podría dar a las personas poderes paranormales.
Esta falacia sale a relucir todo el tiempo en los argumentos paranormales,
y prevalece especialmente entre los proponentes de OVNIS. Por ejemplo: Dos personas ven una extraña luz en
el cielo. La primera, un creyente en OVNIS, dice, "Mira ahí ¿Puedes explicar
eso?" El escéptico contesta que no, que no puede. El creyente en OVNIS se alegra
triunfantemente. "HA! No sabes lo que es, entonces deben ser extraterrestres!"
dice, argumentando con ignorancia.
Lo que sigue son
dos razones por las cuales se sospecha sobre la historia del diez por ciento.
(Para un análisis más completo y detallado, lee el capitulo de Barry Beyerstein
en el nuevo libro MIND MYTHS: EXPLORING EVERYDAY MYSTERIES OF THE MIND [1999]).
1.-
Las tecnicas de investigacion por imagen del cerebro como los escudriñadores PET
(positron emission tomography) y el (fMRI) functional magnetic resonance imaging)
claramente muestran que la vasta mayoría del cerebro no esta inactiva.
Es cierto que aunque
ciertas funciones menores solo utilicen una pequeña parte del cerebro en un
momento dado, cualquier conjunto de actividades lo suficientemente complejas o
los pensamientos profundos utilizaran muchas partes del cerebro. Asi como las
personas no utilizan todos sus grupos de músculos al mismo tiempo, tampoco
utilizan todo el cerebro a una sola vez. Para una actividad dada, como comer,
ver televisión, hacer el amor o leer estas líneas, puedes utilizar algunas
partes especificas de tu cerebro. Pero en el transcurso de un día completo, todo
el cerebro es utilizado en un momento u otro.
2.-
El mito presupone una localización extrema de las funciones en el cerebro.
Si las partes
"usadas" o "necesarias" del cerebro estuvieran esparcidas al rededor de todo el
órgano, es implicaría que mucho del cerebro es de hecho necesario. Pero el mito
implica que la parte "usada" del cerebro es una area discreta, y que la parte
"no usada" es como un apéndice o una amígdala, tomando espacio pero
esencialmente innecesaria. Pero si todas esas partes del cerebro no son
utilizadas, entonces quitar o dañar esa parte "no usada" del cerebro no debiera
ocasionar ningún problema, o a lo sumo cualquier problemilla menor. Pero la
gente que ha sufrido traumas en la cabeza, un ataque, u otro daño cerebral,
frecuentemente se incapacitan severamente. Has escuchado alguna vez a un doctor
decir: "... pero afortunadamente cuando esa bala entro en su cráneo, solo daño
el 90 por ciento de su cerebro que no utiliza"?. Claro que no.
El mito no es simplemente
un factoide estático y mal interpretado. Tiene varias formas, y esta
adaptabilidad le da una vida mas prolongada. En su forma básica, el mito
argumenta que años atrás, un científico descubrió que de en verdad nosotros solo
usábamos el 10% de nuestro cerebro. Otra variación es que solo el 10% de nuestro
cerebro había sido cartografiado, y esto a su vez se mal interpreto como el 10
por ciento usado. Una tercera variación fue descrita anteriormente por Craig
Karges. Este punto de vista es que el cerebro esta de alguna manera dividido en
dos partes: la mente conciente, la cual es usada del 10 al 20 por ciento del
tiempo (presumiblemente a capacidad), y la mente inconsciente, que es del 80 al
90 por ciento restante del cerebro no usado. Esta descripción traiciona una mala
interpretación profunda de la investigación de las funciones cerebrales.
Parte de la razón para la
larga vida del mito es que si una variante puede ser probada incorrecta, la
persona que tiene la creencia puede simplemente cambiar la razón de su creencia
por otra base, mientras la creencia en si permanece intacta. Entonces, por
ejemplo, si a una persona se le enseña que las lecturas PET muestran actividad a
través de todo el cerebro, esta persona puede seguir argumentando que, bueno, el
noventa por ciento realmente se refiere a la mente subconsciente, y por eso la
cifra del 10% es todavía básicamente correcta.
Independientemente de la
versión exacta escuchada, el mito es esparcido y repetido, ya sea por la gente
bien intencionada asi como por la gente que deliberadamente desean engañar. La
creencia que permanece, entonces, es lo que Robert J. Samuelson expreso como un
"psico-hecho, [una] creencia que, aunque no es soportada por evidencia real, es
tomada como real por que su constante repeticion cambia la forma en que
experimentamos la vida". La gente que no tiene mas conocimientos, no sabra mas
que repetirlo una y otra vez, hasta que, como la admonición contra nadar
inmediatamente después de comer, el argumento sea bastamente creído. ("Triumph
of the Psycho-Fact", Newsweek, May 9, 1994).
Los orígenes de el mito
no son del todo claro. Beyerstein, del Laboratorio para el Comportamiento
Cerebral en la Universidad Simon Fraser en British Columbia, lo ha rastreado
hasta al menos los principios del siglo XX. Una reciente columna en la revista
New Scientist. Ver para ello como información la siguiente dirección
electrónica:
http://www.newscientist.com/lastword/answers/lwa607body.html.
También
sugiere varias raíces, incluyendo a Albert Einstein y Dale Carnegie (brain Drain
1999). Es muy probable que un numero de fuentes, principalmente hallazgos
científicos mal entendidos o mal interpretados así como gurús de auto-ayuda.
El acecho mas poderoso
del mito es probablemente la idea de que podemos desarrollar habilidades
psíquicas, o al menos ganar una ventaja sobre la competencia mejorando nuestra
memoria o concentración. Todo esto esta disponible con tan solo preguntar, dicen
los anuncios, si tan solo profundizamos dentro de nuestro mas increíble órgano,
el cerebro.
Ya es hora de poner este
mito a descansar, aunque si ha sobrevivido al menos un siglo hasta ahora,
seguramente vivirá durante el nuevo milenio. Tal vez la mejor manera de combatir
esta tontería es contestarle al conferencista, cuando el mito sea mencionado, "¿Oh?
¿Y que parte es la que no usa usted?

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