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Autor: Hno. Miguel Ángel Moreno Montoro Administrador Centro Evangélico Maranatha Orizaba, Ver. México
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UNA REALIDAD DE NUESTRO TIEMPO
A la hora de hablar del noviazgo, muchos consejeros bíblicas argumentan que este, no es un concepto bíblico y que la figura que más se le acerca es la figura del desposamiento por lo que, afirman, esto descarta la aprobación para que dos chicos se unan en una relación que no tiene ningún compromiso.
Esto, es cierto en algún sentido (para mayor referencia revisar el estudio: El noviazgo: cinco medidas para que tu relación sea de bendición, pero, no podemos apartarnos de la idea de que nuestra sociedad (incluso la cristiana) cada vez ve con menos disgusto las relaciones entre jóvenes que duran poco y que no parecen tener compromiso. Relaciones en donde hay sexo y a las consecuencias de esto se le resta importancia. Ante esta realidad, debemos retomar los principios fundamentales de aquello para lo que debe servir esta etapa que debe darnos la posibilidad de acceder a condiciones de mayor felicidad y no de mayor confusión.
Trataremos de hacer un condensado con conceptos prácticos y algunos con sustento bíblicos que nos hagan pensar y nos den la pauta para conocer mejor lo que debiera ser el noviazgo.
EL NOVIAZGO NO ES...
Cuando no se pone atención a esto...
No debemos olvidar que, lo que no logramos cambiar en el noviazgo jamás lo lograremos en el matrimonio a menos que Dios intervenga por medio de mucha angustia y muchas lágrimas. Viendo esto, el noviazgo se ve como un tiempo de relación donde cada uno de los miembros de la pareja se puede conocer y desarrollar actividades juntos, lo que les puede permitir si son lo suficientemente idóneos para así poder compartir juntos toda una vida, no solamente dos horas cuando ella sale de la escuela.
SI EL NOVIAZGO ES PARA CONOCERSE...
Estas sencillas medidas teniéndolas como prioridad servirán para que, nuestras relaciones de noviazgo se conviertan en un proceso de conocimiento en el cual se comparta y se ayude y no un proceso egoísta de satisfacción sin tomar en cuenta a la otra persona.
Si al iniciar tu noviazgo, inicias con esto en mente, te espera una etapa donde disfrutarás las compañía de alguien a quién quieres, lo que permitirá que su relación vaya haciéndose más sólida porque va a estar basada en el conocimiento mutuo y no en el egoísmo personal. De no entender esto, te espera una relación desastrosa donde ninguna bendición habrá para tu vida.
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