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Autor: Hno. Miguel Ángel Moreno Montoro Administrador Centro Evangélico Maranatha Orizaba, Ver. México
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“...Que no despertéis ni hagáis velar el amor, hasta que quiera” Cantar de los cantares 2.7
"SOLO QUIERO HACER LAS COSAS BIEN"
Casi la totalidad de los jóvenes que conocen acerca de la cosas de Dios, tienen el mismo pensamiento: desean tomar decisiones que agraden a Dios al tiempo que batallan por encontrar buenas respuestas a la dudas de su corazón. Quieren no fallar al tiempo que no saben como lograr que la familia y la iglesia acepten al chico o a la chica que han elegido, o desean al menos saber si siquiera han elegido bien.
Bien, para empezar nuestro análisis, si deseamos entender lo que la Biblia tiene que decirnos acerca del noviazgo, nos debe quedar claro que fue escrita para una cultura muy diferente a la cultura latina. El pueblo hebreo antiguo tenía conceptos realmente distinto de lo que hoy nosotros entendemos por noviazgo. En los tiempos bíblicos, ni siquiera existía la figura de una pareja que se daba un tiempo para conocerse o experimentar su sexualidad "a ver que pasaba". Para nada, en la Biblia el concepto no era de noviazgo, sino de deposamiento. En otras palabras, de una especie de antesala del matrimonio. La pareja estaba completamente comprometida y solo restaba un poco de tiempo para ejercer ese compromiso. Precisamente para poder cumplir completamente con el mismo, la pareja pasaba el tiempo previo antes de hacer oficial el matrimonio preparándose para poder cumplir perfectamente con sus obligaciones. ¿Se parece a nuestros tiempo y cultura? ¿Verdad que no?
De tal forma que la Biblia cuando nos hable de las relaciones amorosas, siempre debes tomar en cuenta que habla de relaciones que deben tener ya un serio compromiso en puerta y no contempla la idea de una relación superficial donde solo se busca sacar provecho de una de las partes, eso no lo debemos olvidar. Así que, si lo tuyo no es el compromiso, si solamente buscas aprovecharte del cariño que produces en las personas, la Biblia no es el lugar para que recibas consejos. Si eres así, entonces debes revisar lo que ha pasado en tu corazón y en tu educación, ¿porque no asumes compromisos? ¿porque solo buscas sacar ventaja de tus relaciones amorosas? Eso, puede ser el síntoma de un serio desorden de tu personalidad y necesitas ayuda.....
PARA QUE TE VAYA BIEN 1. QUE LOS PRESENTE DIOS
Al término del periodo de creación de siete días que se nos relata en Génesis, Dios crea al hombre "del polvo de la tierra" (Génesis 2.7), sin embargo, el varón está en una condición incompleta "no es bueno que el hombre esté solo, le haré ayuda idónea" y entonces, el cuadro completo se delimita con la formación de la mujer como ayuda complementaria y perfecta del varón.
Y en se momento, sucede algo aparentemente trivial pero que nos da la primer pista de como lograr tener noviazgos que representen realmente felicidad y no desdicha e incomprensión. Dice la Biblia:
"...hizo una mujer, y la trajo al hombre" Génesis 2.22
Esa es la clave, No dejó al Eva que vagara por el huerto para que después Adán la encontrara, Dios la llevó al hombre. Así que, joven o señorita, ese es el primer punto. Debes dejar que Dios los presente. No "le eches una mano" a Dios, no las necesita, él es capaz de crear las condiciones para que el acercamiento se dé en el mejor momento y de la mejora manera. Pero, para que Dios pueda presentarlos, los dos deben estar en el huerto de Dios, o sea, los dos deben estar en un entorno cristiano para que pueda ser acercados. No lo olvides, preocúpate por las cosas de Dios, debes estar cerca de un entorno cristiano sirviendo a Dios y sobre todo, ten paciencia, él sabrá presentarlos a tiempo.
¿RECUERDAS LO APRENDIDO?
En el estudio anterior, repasamos la importancia que tiene el comprender que el noviazgo implica compromiso. Y sin esta idea, las cosas siempre resultan mal. Además de lo anterior, platicamos que una primera cuestión de vital importancia es el permitir que sea Dios quién los presente. No apresurar sus tiempos, ni tratar de hacer que se acomoden a tu voluntad. La persona ideal, puede ser la que menos esperas.
Además de lo anterior, vemos en el presente estudio otro aspecto igual de importante.
PARA QUE TE VAYA BIEN 2. NO ADELANTES EL TIEMPO
Después del pasaje que revisamos en el estudio anterior (Génesis 2), se menciona - en este mismo libro - la formación de las primeras sociedad agrícolas y la aparición de los primeros artesanos y no tenemos otra referencia a mayores detalles a la relación hombre mujer hasta que aparece en escena Abram.
Dios le prometió a Abram el nacimiento de su hijo Isaac a la edad de 75 años. Cuando Abram se separa de las tierras de su padre, Dios le dice: "A tu descendencia daré esta tierra" (Génesis 12.7) con lo que al menos estaba asegurando que de Abraham habría alguien que lo sucedería. Después de ello, Abraham, en una mala decisión (pronto veremos porqué) viaja a Egipto en donde después de un problema sale bien librado, rescata a su sobrino preso y conoce al sacerdote de Salem, de nombre Melquisedec.
Ya pasaron 11 años. Abram ya tiene 86. Dios vuelve a aparecer en escena y hace su promesa mucho más concreta:
"...No te heredará este, sino un hijo tuyo será el que te heredará" Génesis 15.3
El planteamiento es ya muy claro de parte de Dios. Abram no solo recibirá "descendencia" ahora será "un hijo tuyo" lo que conforta el corazón del hombre anciano y fortalece su fe. Pero, no debemos olvidar que Abram vivía en una sociedad en donde no era bien vista la mujer que no tenía hijos, se consideraba algún tipo de pecado o condición menor, lo que con toda seguridad afligió el corazón de Saraí, la esposa de Abram, ya que la vemos en el capítulo 16 pidiéndole a Abram que ¡tenga relaciones con su sirvienta! para que, el hijo que le diera Agar (así se llamaba la sirvienta) fuera como un hijo de Saraí lo que por cierto nunca sería así.
Abram accede. Nace de esa unión Ismael, pero empieza a haber rivalidad entre las mujeres. La esclava ya no mira hacia arriba a la señora, ya lo hace de frente, retando, poniendo una barrera, sintiéndose superior lo que propicia un problema grande que termina con la expulsión de Agar con su hijo quién termina viviendo en el desierto.
¿Donde esta la lección?
Agar, era egipcia. Si Abram no hubiese ido a Egipto, Agar no habría terminado formado parte de la familia y no hubiese terminado el problema que tuvo no una pequeña sino una ENORME consecuencia. ¿Cual fue? De Ismael descendieron los pueblos árabes. De Abram el pueblo judío.
¿Acaso hay alguien en el mundo que ignore hoy los problemas mortales que hay entre los pueblos árabes e Israel?
Abram tuvo a su hijo Isaac hasta la edad de ¡100 años! El plan de Dios era que la fe de esta familia se fortaleciera durante 25 años antes de la llegada de este bebé. Por la importancia de los planes de Dios, tenía que ser una familia que creciera en el momento justo, ni antes, ni después. Pero Abram y su familia solo tuvieron paciencia 11 años. ¿Cuanta paciencia tienes tu?
Tengo en mente a una joven de mi iglesia, que durante mucho tiempo quiso la aprobación para un relación con un hombre incrédulo que le prometió respetaría su "religión" y la dejaría "ir al templo". Ahora son esposos y ella está completamente apartada de Dios. Por otro lado, tengo en mente a otra joven que a pesar del intenso interés, rompió una relación hasta que su novio se entregará a Dios lo que fue su condición para aceptarlo. Hoy son una pareja estable con buenas perspectivas de bendición para el futuro.
¿Cuanta paciencia tienes tú?
No solo basta que Dios los presente. Pueden ser creyentes los dos, pero no tener paciencia. Pueden querer hacer las cosas bien pero no esforzarse por esperar el tiempo de Dios, la relación sexual antes de tiempo, los embarazos no planeados, la relación de ofensas e imposiciones que parece más de esposos que de novios. Estas cosas, son solo algunas de las que pueden resultar si nos empeñamos en adelantar el tiempo.
Para que las cosas te sean de provecho en tu noviazgo, recuerda siempre tener siempre una pregunta a la mano:
¿Cuanta paciencia tienes tú?...
¿RECUERDAS LO APRENDIDO?
Ya hemos avanzado bastante y muy bien, tenemos ya dos aspectos importante y bíblicos que tienes que considerar en el noviazgo cristiano. Primero debes permitir que Dios los presente, el debe ser el medio que una y no que divida, como sucede con cualquier joven creyente que insiste en tener una relación con alguien que no comparte su fe. Además de esto, debes tener paciencia, y dejar que las cosas se hagan en el tiempo de Dios. Dios no necesita ayudas "extras", el sabe cuando hacer las cosas y de la mejor forma. aprende a esperar en él, en eso radica la verdadera fe.
Añadido a estos dos puntos estudiamos tres más para que tengas a la manos cinco cosas que debes aprender de memoria para que te vaya bien en el noviazgo.
PARA QUE TE VAYA BIEN 3. EL SEXO NO ES PRIORIDAD
El sexo, es una sensación física que estimula nuestras emociones, pero, como cualquier sensación, depende de los sentidos para poder ser incitado. Lo que vemos, lo que hablamos, lo que oímos, son cosas que estimulan o inhiben las sensaciones sexuales. Como toda sensación, el cuerpo termina "acostumbrándose" al placer sexual. O sea, si antes de tiempo insistes en querer practicar lo sexual, puedes empezar a buscar a tu pareja no por lo que sientas por ella, sino por lo que te hace sentir y eso es egoísmo puro. Se concentrarán en compartir más caricias que lo que son como personas y que es lo que los acabará uniendo. Se van a dar estímulos tan pronto que en consecuencia, pronto estarán aburridos el uno del otro. La relación sexual unida al compromiso matrimonial proporciona un espacio perfecto de armonía en el cual te preocupas más por dar que por recibir.
Al ser una sensación, se vuelve un complemento, de lo emocional. Las relaciones al revés que dan la prioridad ala relación sexual antes del matrimonio, se vuelven vacías, egoístas y siempre terminan en fracaso.
Huid de la fornicación. Cualquier otro pecado que el hombre cometa está fuera del cuerpo; más el que fornica contra su propio cuerpo peca 1 Corintios 6.18
PARA QUE TE VAYA BIEN 4. RESPETA LA INTEGRIDAD DE TU PAREJA
Eva fue creada por Dios, pero tomando la materia prima de Adán, (ver el estudio 1) lo que significa que Dios creó a la mujer con independencia al hombre al ser creación aparte, pero dependiente del hombre al provenir de él para poder complementar a un hombre al que no le era bueno "estar solo". Las parejas deben ser complementarias. No idénticas. Las personalidades que son iguales chocan y llevan un relación gobernada por el daño moral. A veces se ven novios que entre ellos se portan como esposos el uno con el otro. Se impiden relacionarse con otras personas, se exige cumplimiento de obligaciones y hay acusaciones por querer saber con quién se llamaba por teléfono. ¡Cuidado! En una relación basada en el verdadero amor, la pareja se ayuda a reconocer y componer las deficiencias de la personalidad para así crecer los dos juntos como persona. No deben hacerse imposiciones mutuas. Si tienen que separarse no debe haber temor puesto que si el uno para con el otro de parte de Dios, aunque pasen muchos años, terminaran juntos.
En el amor no hay temor, sino que el perfecto amor echa fuera el temor... 1 Juan 4.18
PARA QUE TE VAYA BIEN 5. QUE SOLO EXISTA HONESTIDAD
La comunicación en las parejas actuales es desastrosa. No hay honestidad, se esconden los motivos. Las cosas que se desagradan mutuamente no se dicen lo que hace que las parejas involuntariamente, comiencen a guardarse secretos. Hablen siempre con franqueza lo que no implica ser ásperos o hirientes escudándose en el argumento de que "yo hablo claro". Si la relación es honesta, se respetará el acuerdo, no andará el chico abrazando a otros chicas o la chica a otros chicos, se debe tener un respeto mutuo a pesar de cualquier circunstancia que quiera afectar su relación. No debe haber mentiras, se debe conducir con transparencia y respeto. Si desde este momento lo hacen, y si la voluntad de Dios es que haya un futuro matrimonio tendrás las bases suficientes para tener una relación perdurable.
Cinco cosas que hacer. Si tienes o vas a tener pareja, haz que las cosas sean bien hechas desde el principio.
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