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Autor: Hno. Miguel Ángel Moreno Montoro Administrador
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NOVEDAD DE VIDA
Dice la Biblia en 2ª. Corintios 5.17 que aquellos que estamos no con, sino en Cristo, somos nuevas criaturas. La palabra “nueva” en este versículo procede de la palabra griega jainós que significa “frescura”. Somos en Cristo “refrescados”. No dejamos de ser nosotros, somos enriquecidos, mejorados, hechos más aptos para los propósitos de Dios.
Como puede suponerse, esta novedad de vida, llega a todas las áreas que nos constituyen y afecta o debiera afectar todo lo que somos. En la misma palabra de Dios encontramos de una manera clara una explicación de algunas cosas que se “refrescan” con mi salvación y con la llegada del Espíritu Santo a mi vida. De la última de ellas trazaremos la parte más importante de nuestro tema.
1ª. Corintios 2.16 dice que nosotros tenemos la mente de Cristo Una mente renovada. Gálatas 3.27 dice que de Cristo estamos revestidos. Una nueva condición.
Además de esto, existen muchas otras cosas más que cambian con Cristo, pero otro detalle interesante y que da pie para el resto de nuestro tema es que estando en Cristo, tenemos una nueva relación con Dios por medio del mismo Jesucristo. El apóstol Pablo escribía en Romanos 8. 38 al 40 que: “Pues estoy convencido de que… cosa alguna en toda la creación, podrá apartarnos del amor que Dios nos ha manifestado en Cristo Jesús nuestro Señor” en Nueva Versión Internacional.
Esto nos habla de una nueva relación. Entre el creyente y Dios se lleva a cabo una relación de profundo amor divino y en teoría profunda entrega y consagración humanas. Esta relación cuenta con un argumento divino que nunca fallara y que está libre de errores que es Dios y otro elemento falible y que depende de las circunstancias y que somos nosotros. Esto nos lleva a la lógica de entender que, cuando la relación de un creyente con Dios no anda bien, debemos buscar los porqués en el hombre y no en Dios como la mayoría de nosotros suele hacer.
Esta relación de amor con Dios que inicio en la eternidad en su mente y corazón, puede sufrir episodios de alejamiento, desconcierto e incluso de ruptura que insistimos tendrá sus causas en el hombre. En este aspecto vamos a centrarnos, en las cosas que hacen que, perdamos la pureza del primer amor y que incluso pueden hacer entrar en una seria crisis a una iglesia tal y como se reflexiones de Apocalipsis capítulo 2 en el mensaje que Dios dirige a la iglesia de Éfeso.
CUANDO LA RELACIÓN DEJA DE SERLO
A fin de ilustrar la importancia de mantener vivo el primer amor, hicimos una pequeña encuesta que corrimos bajo la pregunta:
¿Qué aspectos son los más importantes que dañan una relación sana de noviazgo?
De 10 factores que planteamos como posibles respuestas, estos fueron los cinco que más fueron mencionados:
· Las influencias negativas de amigos y familia. · La falta de comunicación entre los implicados de la relación. · La infidelidad por intentar otras relaciones. · La deshonestidad al no decir lo que se está pensando. · Un comportamiento desagradable que haga sentir incómoda a la otra persona.
Teniendo estos cinco motivos, pasamos a plantear la siguiente cuestión:
Ordena los cinco motivos siguientes de mayor a menor orden de importancia de acuerdo a como consideres que afectan más o meno una relación
Los resultados que se obtuvieron fueron los siguientes en orden de mayor a menor importancia:
1. La infidelidad (56%) 2. La deshonestidad (23%) 3. La falta de comunicación (10%) 4. Las influencias negativas (9%) 5. Mal comportamiento (2%)
Esto, nos dejo con las cinco cosas que más dañan una buena relación de noviazgo y cuales con las más importantes. A continuación se plantearon acciones bajo la siguiente pregunta:
¿Qué harías si en tu relación aparecieran el orden anterior las cosas que se indicaron que más afectan a un noviazgo?
Se plantearon tres posibles respuestas: La primera que la relación terminara, la segunda que la relación sufriera una separación temporal y la tercera que las diferencias se platicaran y, en caso de resolverlas seguir con la relación.
Los resultados que se arrojaron fueron los siguientes:
1. Terminar la relación (80%) 2. Separación temporal (15%) 3. Resolver y continuar la relación (5%).
Los resultados son contundentes. En nuestra percepción, cualquier problema serio en una relación conduce prácticamente a la ruptura irresoluble. No solemos dar muchas concesiones cuando se trata de considerar los errores de los demás y más, cuando esos errores nos afectan directamente.
Bien, ahora vamos a aplicar esta sencilla encuesta a nuestra relación de noviazgo con Dios la cual cuando el venga por su iglesia dejará de serlo para convertirse en una relación de matrimonio que durará toda la eternidad y que iniciará cuando, junto con él, celebraremos las bodas del Cordero momento en el cual, nada por toda la eternidad nos apartará de él.
NUESTRA CONDICIÓN CON DIOS
Nos ha quedado claro que, al aceptar a Cristo iniciamos una relación que podemos llamar nuestro primer y único amor espiritual. Esta relación es un anticipo de la unión permanente que tendremos con él. Esta relación nos da una gran serie de promesas que garantizan nuestra felicidad, estabilidad, crecimiento espiritual y bendiciones para cada una de las cosas que realicemos. Pero, por excelente que parezca la oferta de relación que nos ofrece nuestro Señor Jesucristo, sobre ella pende la amenaza de la infidelidad, la deshonestidad, la falta de comunicación, las influencias negativas y el mal comportamiento.
Infidelidad:
Y muchas gentes pasarán junto a esta ciudad y dirán cada uno a su compañero: ¿Por qué hizo así Jehová con esta gran ciudad? Y se les responderá: porque dejaron el pacto de Jehová su Dios y adoraron a dioses ajenos y les sirvieron Jeremías 22.8-9 RV60
Así como Jeremías veía a un pueblo infiel y destruido por dejar a Dios y adorar a otras cosas, así se mira el joven cristiano cuando empieza a servir a lo que sea menos que a Dios. Ejemplos de estas cosas son: darle más importancia al novio o novia, asistir a la iglesia por cumplir un compromiso más que por desarrollar una relación, amarse más a si mismo pensando que Dios no es necesario y que podemos hacer lo que se nos antoje. Hacer cualquiera de estas cosas es infidelidad. ¿Estás siendo infiel a Dios?
Deshonestidad.
… este pueblo con los labios me honra, pero su corazón está muy lejos de mí Marcos 7.6 Biblia de las Américas
La realidad expresada por el profeta Isaías y reiterada por Cristo sigue siendo vigente. Somos deshonestos con Dios cuando nuestra adoración exterior no corresponde con nuestro sentir interior. Somos deshonestos cuando queremos estar al frente solo por parecer mejores. Somos deshonestos cuando estamos en la iglesia por un motivo diferente que buscar a Dios. Somos deshonestos con Dios cuando a todo el mundo le platicamos que estamos contentos o que nos sentimos a gusto en la iglesia cuando sabemos que todos los días pensamos, hacemos o decimos cosas que no guardan relación con lo que se podría esperar de mí.
Falta de comunicación.
Orando en todo tiempo en el Espíritu con toda oración y ruego… Efesios 6.18 Biblia Reina Valera Actualizada
La oración es la práctica de comunión más directa que cada creyente tiene con Dios. Es una muestra de la necesidad espiritual que de Dios tenemos. La calidad y cantidad de oración determinan la calidad espiritual de un creyente y por ende, la calidad espiritual de una familia y de una iglesia. ¿Cómo esta tu oración? ¿Cuánto y como se comunicas con Dios? Los cristianos debemos desarrollar el hábito de orar por nuestras inquietudes y cargas. La oración templa el espíritu y nos conduce a decisiones correctas. La falta de oración, cancela nuestra sensibilidad a la palabra de Dios y nos deja a merced de nuestro propio criterio para tomar decisiones que seguramente terminarán siendo ineficaces.
Los grandes hombres de Dios en la antigüedad tuvieron como factor común la gran necesidad de una comunicación con Dios. En eso radica el que nuestra relación con Dios no se rompa en el hecho de que Dios sea una necesidad, no una obligación.
Las influencias negativas
No erréis: las malas conversaciones corrompen las buenas costumbres 1ª. Corintios 15.33
Somos personas influenciables y lo que pasa a nuestro alrededor muchas de las veces hace que nos comportemos como solemos hacerlo. Nos pasamos imitando maneras de hablar, formas de conducta, expresiones verbales, formas de pensamiento y lo que es más impactante, valores morales. La pregunta es: ¿todo lo que nos influencia es bueno? Y si, además de esto, pasamos más tiempo alejados de Dios, ¿Cuáles serán las cosas que nos estén influenciando, las buenas o las malas?
Mal comportamiento
Desechando pues, toda malicia, todo engaño, hipocresía, envidia y todas las detracciones 1ª Pedro 2.21
Nuestra conducta es el mejor reflejo de nuestra mente. Nuestra conducta refleja lo que hay en nuestro interior. Hay personas que suelen tener en la iglesia una conducta intachable para, a solas, realmente repasar lo que hay en su mente y en su alma. ¿Cómo va tu conducta? ¿Qué tanto se parece a la conducta de Cristo? Si eres cristiano, eres un imitador de Cristo. Si no, entonces no lo eres. Busca que tu conducta demuestra lo que eres y si eso te lleva a la conclusión de que aún muchas cosas deben cambiar en ti…. Cambia.
Nos hemos analizado Hemos finalizado
Y creo que, siendo honestos nuestra relación con Dios se ha marchitado. Ya no hay la pureza del primer amor. Somos la iglesia de Éfeso que tiene buenas obras pero una pésima relación con Dios.
¿Qué se puede hacer? ¿Cómo revertir esto?
Es simple. Pidiendo perdón.
Si se humillare mi pueblo sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados y sanaré su tierra 2ª. Crónicas 7.14
El camino está trazado, inclina tu rostro, sana tus heridas. Restituye tu relación Dios, arrepiéntete con la más absoluta honestidad. Muere al pecado. Vive para Dios por medio del Espíritu y haz que tu vida brille con la luz con la que solo pueden brillar los hijos del Rey. Lo eres. Nunca lo olvides.
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