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Autor: Hno. Miguel Ángel Moreno Montoro Administrador Centro Evangélico Maranatha Orizaba, Ver. México
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LOS TRABAJOS DE LA IGLESIA
Es curioso como cuando se
habla de trabajo en la iglesia, o sea
UNOS CUANTOS EJEMPLOS
La conformación de la iglesia, Cristo la encomendó a un grupo de apóstoles sin la mayor preparación que su asistencia poco regular a sus respectivas sinagogas, desaprobados por el pueblo, sin la retórica o la asistencia a un seminario, se les destinó a la mayor operación evangelística de la historia, y lo lograron. De hecho, el que tu y yo estemos compartiendo estas líneas en Internet es resultado del trabajo de ellos.
Timoteo, anciano de Éfeso, encargado de sembrar líderes, sobresalía por muchas cosas, siendo la principal de ellas su juventud, lo que ocasionó que muchas veces sus oyentes le despreciaran y discriminaran; lo que ocasiono que Pablo en sus epístolas le dirigiera lo que siguen siendo las más inspiradoras palabras de estímulo a la juventud: "ninguno tenga en poco tu juventud..., sé ejemplo..."
EL INGREDIENTE ÚTIL
Los apóstoles y Timoteo, tuvieron como cualidades sobresalientes cosas que no tienen relación con la preparación académica o con el mucho estudio. Los apóstoles aportaron fe mientras que Timoteo aportó convicciones, siendo además muchas otras cosas las que tenían a su favor, pero eso si, experiencia era algo de lo que totalmente carecían.
Si tu eres joven, puedes carecer de experiencia y preparación, pero, fe y convicciones, eso es algo que puedes tener fuera de toda duda. Por eso, porque la fe y las convicciones nos ganan el cielo, Cristo fue claro que primero teníamos que hacer discípulos, para después bautizarlos para entonces si, posteriormente enseñarlos. Primero fe y convicciones, después todo lo demás.
SIENDO ASÍ
Tu, si eres joven, puedes entonces ser un diácono potencial y estar desperdiciando oportunidades de servir al Señor esperando desarrollar capacidades que solo se hacen crecer mientras se trabaja, teniendo ya lo único que necesitas para poder crecer en el Señor. Como joven puedes hacer muchos trabajos que la iglesia requiere. Lo primero que tienes que hacer es dirigirte con tu anciano para manifestar tu deseo y que puedas ser adecuadamente dirigido. Además de esto, te punto una lista de ministerios que puedes desarrollar junto con tus amigos en la iglesia.
Ujiere. Para dar la bienvenida en el templo, con solicitud y bien ánimo. Ayudante. Auxiliando en el trabajo de la escuela bíblica o dominical animando a los niños. Coro. Participando en actividades musicales con empeño y verdadera responsabilidad. Reuniendo hermanos. Trayendo hermanos ancianos de sus casas y llevándolos de regreso.
Y esta lista, puede crecer y crecer. Solo recuerda dos cosas: primero, que la fe y la convicción deben ser vistas en lo que haces, no en lo que dices. Tu testimonio es importantísimo para empezar a ganar tu respeto como siervo. Segundo, es posible que te topes con ancianos o hermanos tremendamente inmaduros que pongan tropiezo a tu trabajo, ora por ellos y empieza a hacer entonces un trabajo apoyándote con algún hermano que te auxilie a desarrollarlo. Visita los jóvenes de tu templo, ora por los enfermos, reparte folletos puerta por puerta y muchas cosas más que pueden ponerte en el "carril" del servicio al Señor.
Así que, manos a la obra.
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