Estudios

Sexualidad

La huída

 

 

Autor:

Hno. Miguel Ángel Moreno Montoro

Administrador

Centro Evangélico Maranatha

Orizaba, Ver. México.

 

 

 

 

 


EL FAMOSO JOSÉ EL SOÑADOR

 

Al estudiar la vida de José el hijo de Jacob, una de las cosas que más resaltan son su integridad que le llevo a un grado tal de consagración que Dios estaba con él (Génesis 39.21) lo que hacía que todo lo que José hacía fuera prosperado.

 

Esta integridad y dependencia de Dios se vio puesta a prueba de muchas maneras y una de ellas fue la relacionada con su área de vida sexual y, en esa prueba, José nos dejó una enseñanza bien sencilla con respecto a la manera en que nosotros debemos de vivir y actuar en lo relacionado con nuestra vida sexual.

 

 

EN LA CASA DE POTIFAR

 

Después de que José es vendido por sus hermanos, es comprado como esclavo por Potifar de quién la Biblia nos dice que tenía un alto puesto militar (Génesis 39.1). Potifar experimenta también la prosperidad que venía de la mano de la consagración de José (Génesis 39.2), pero, también la esposa de Potifar puso su mirada en José al verle de hermoso semblante (Génesis 39.6) lo que despertó su deseo y le hizo empezar a acosar a José hasta que de una manera clara le pidió que tuviera relaciones sexuales con él como leemos en (Génesis 39.7-12).

 

Los cristianos jóvenes al menos hemos escuchado una vez esta historia y sabemos que José prefirió no pecar y guardar su integridad. Esto, le trajo consecuencias duras al principio que Dios terminó convirtiendo en una mayor bendición ya que de la casa de Potifar pasó a la cárcel egipcia para después llegar a convertirse en el segundo hombre con más poder en la nación más poderosa de la Tierra de ese entonces.

 

 

SI NO ESTOY, NO PASA NADA

 

José es sin duda un ejemplo de integridad a toda prueba pero, ante la fuerte tentación sexual que vivió en este tema queremos aprender algo que hizo que puede servirte a ti en tus momentos de lucha sea en el área que sea, sexual o no.

 

Mira esto, José fue sistemáticamente tentado por la esposa de Potifar lo que quiere decir que ella se acercó una y otra vez insistiéndole para que se convirtieran en amantes y lo último que quiso fue ya de plano querer llevárselo a una recámara. Pensemos que, así como la pasión de la mujer de Potifar era ya intensa, la lucha para José lo fue también y, en ese momento de tanta tensión, admiremos lo que hizo José: huyó.

 

José huyó, no se quedó a presentar batalla, tal pareciera que él se dio cuenta que esta batalla era ya demasiado dura para quedarse a enfrentarla. Y esto, bien haríamos en aplicarlo a nuestra vida. Cuando la tentación no demos cuenta que será mas fuerte que nosotros huyamos sin que importe lo que dejamos atrás. Quién juega con fuego, se quema. Entonces si no estamos cerca del fuego, es obvio que no nos quemaremos. Cuando José vio que era demasiado fuego, se alejó de él. Si lo piensas bien tus problemas a veces no se provocan porque estabas en el lugar equivocado con las personas equivocadas sino que te diste cuenta a tiempo que eran las personas y los lugares equivocados pero no quisiste hacer nada al respecto.

 

La huída puede ser una de las mejores armas para que puedas no soportar, sino ni siquiera estar cerca de la tentación. La persona inteligente suele huir cuando el peligro se acerca.

 

Tu, ¿eres inteligente?

Seguramente hoy, tendrás una tentación que parecerá incendio, ¿que harás?