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Autor: Hno. Miguel Ángel Moreno Montoro Administrador Centro Evangélico Maranatha Orizaba, Ver. México
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Escudriñad las Escrituras, porque a vosotros os parece que en ellas tenéis la
vida eterna, y ellas
son
las que dan testimonio de mí;
Juan 5.39
UN
PROBLEMA CRECIENTE
Conforme los años se han acumulado en la iglesia cristiana, se ha agudizado un
fenómeno que nos ha llevado a una situación paradójica: la Biblia es el libro
Para entender la importancia de estudiar la Biblia en la vida de todos los hombres, pero especialmente en la vida de los jóvenes, vamos a plantear la siguiente cuestión aterradora: imaginemos que somos el diablo y deseamos destruir la vida de los jóvenes, y que queremos hacerlo por medio de la práctica del ocultismo ¿Qué haríamos?
UN POCO DE LOGÍSTICA: PLANEANDO EL ATAQUE
Para planear lo que me puede llevar a destruir la vida de los jóvenes, bien puedo partir del siguiente juego de conclusiones que además, es bíblico:
Gálatas 5.16-18. Hay una naturaleza maligna en mí Génesis 1.26. Tengo una personalidad influenciada por mi naturaleza maligna. 1ª. Corintios 11.1 Puedo influir en la personalidad de alguien
Si logro colocar la información perversa que corrompa los principios, lograré vencer. Ahora me falta analizar si hay algo que puede resistir mis ataques.
FORTALEZAS Y DEBILIDADES
1a. Juan 2.13. Yo como enemigo del creyente, puedo ser vencido. Santiago 4.7. Yo puedo ser resistido. Efesios 6.10-18. Mis enemigos potenciales tienen una armadura
Si logro influir en mi enemigo y sobre todo, destruyo sus defensas, sin duda voy a poder derrotarlo y para que él me pueda derrotarlo, solo le queda un punto a favor, el cual puede destruirme.
El punto a su favor es la palabra de Dios. La palabra de Dios, da al joven cristiano resistencia además de que le mantiene siempre puesta y aceitada la armadura. La Biblia es pues, para mi joven enemigo mucho más que un libro de aventuras o reflexión, es el puntos fundamental de su resistencia espiritual y es lo que puede transformarlo para ir haciéndolo más fuerte para las batallas que enfrentará conmigo, pero la Biblia da la garantía de que no importa lo que yo pueda hacer siempre me vencerá.
Pero todo depende, de cuanto leas la Biblia.
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