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Autor: Hno. Miguel Ángel Moreno Montoro Administrador Centro Evangélico Maranatha Orizaba, Ver. México
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Presión: Es una
fuerza o coacción que se ejerce sobre una persona
LA MAYORÍA
En cualquier grupo de personas siempre tiende a formarse una mayoría, un grupo que agrupa a la mayor parte de los miembros del grupo. Esa mayoría se conduce de cierta forma, habla de cierta forma, hace ciertas cosas y, trata por todos los medios de hacer que el resto de las personas hagan lo que ellos quieren. Si este grupo más pequeño, se resiste, entonces la mayoría ejerce una fuerza para que sean como ellos y si no lo acepta la minoría entonces, la mayoría la aparta (segrega), la critica, la oprime hasta que la convence, la destruye o la aparta hasta tal distancia que deja de molestarle. Piensa un poco y eso es lo que pasa en cualquier lado, en el vecindario, en los países, o incluso en tu escuela o familia.
EL MUNDO Y LA PRESIÓN
Los jóvenes cristianos vivimos bajo presión. Vivimos entre una mayoría llamada "mundo" que no desea conocer a Dios y no hará nada para acercarse a él, eso quiere decir que esa mayoría llamada mundo va a vivir haciendo cosas que no son agradables a Dios y que solo sirven para que la mayoría trate de sentirse bien aunque en el fondo no lo logran. Si no me crees, hazle la siguiente pregunta a cualquiera de tus amigos no creyentes: "¿En el fondo eres feliz?" Te vas a sorprender de su respuesta.
Ahora, piensa que un joven creyente desea vivir haciendo cosas agradables a Dios y que hagan sentir bien a los demás antes que a él mismo o a ella misma. Ahora, este joven o señorita cristiano llega al entorno de su escuela sea de secundaria o preparatoria y quiere vivir de esa manera. Ahí comienza la presión, Satanás usará el mundo para poner una fuerza o coacción sobre ti para que abandones lo que crees y así tener dominio sobre ti para que hagas voluntariamente lo que él desea (2 Corintios 4.11).
He aquí una lista de la presión que está sobre ti:
DEVOLVIENDO LA PRESIÓN
En este último punto encontramos la solución a toda esa presión que a veces hay sobre ti y que te cuesta trabajo superar.
Tu, al ser joven y querer vivir una vida cristiana, estas queriendo ser diferente y Dios es precisamente lo que desea, desde la antigüedad Dios le mando al pueblo hebreo que fueran diferentes diciéndoles que no hicieran lo que las demás naciones que vivían a su alrededor (Éxodo 23.32; Éxodo 34.15). Al joven Timoteo Dios le mandó a decir por medio del apóstol Pablo que, la única manera de que su juventud fuera respetada por las personas mayores en edad que él, era siendo diferente (1 Timoteo 4.12).
Así que tienes ante ti la solución para la presión de tu alrededor: SE DIFERENTE.
Tu preguntarás: ¿pero como? ¿ser diferente? pero si eso es precisamente lo que me ha metido en problemas.
Espera, piénsalo bien. Si Dios te pide ser diferente a pesar de todo, es porque algo bueno debe salir de ahí.
Es fácil de encontrar. Si eres diferente y resistes siendo diferente (Santiago 4.7) entonces tu forma de vida agradable a Dios hará que poco a poco la mayoría se de cuenta que su manera de vivir es vacía, incómoda e infeliz y, entonces, tu te convertirás en una especie de faro que los guiará hacia su verdadera felicidad y poco a poco los arrancarás del reino de las tinieblas para traerlos al reino de la luz admirable de Dios.
Resiste la presión, con Dios, eso te hará más fuerte de lo que imaginas. Si caes, el diablo vence. ¿Eso quieres tú?
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