|
Autor: Hno. Miguel Ángel Moreno Montoro Administrador Centro Evangélico Maranatha Orizaba, Ver. México
|
VIVIENDO UNA CONTRADICCIÓN
En este mundo, se siguen los impulsos de la carne mientras Dios aspira a que andemos en el Espíritu (Gálatas 5.16) lo que nos hace entender que el joven que desea ser cristiano se va a encontrar en una lucha terrible donde tendrá que decidir entre agradar a Dios y agradar a la mayoría que no quiere agradar a Dios y muchas veces, esa necesidad de sentirnos parte de algo nos puede llevar a hacer cosas que nos lastimen y nos dejen secuelas que solo el amor de Dios y el tiempo pueden sanar.
SAMUEL, LOS PRINCIPIOS PUESTOS A PRUEBA
Un personaje bíblico que puede ayudarnos a entender el concepto de enfrentarse a un ambiente hostil donde no solo los demás hacen lo malo sino que los más cercanos hacen lo malo es Samuel, el niño que fue pedido a Jehová y que fue entregado desde su más tierna infancia al servicio de Dios.
En las siguientes citas veamos el ambiente que rodeaba a Samuel:
Los hijos de Elí eran hombres impíos, y no tenían conocimiento de Jehová 1ª- Samuel 2.11
Era, pues, muy grande delante de Jehová el pecado de los jóvenes; porque los hombres menospreciaban las ofrendas de Jehová 1ª. Samuel 2.17
Pero Elí era muy viejo; y oía de todo lo que sus hijos hacían con todo Israel, y cómo dormían con las mujeres que velaban a puerta del tabernáculo de reunión 1ª. Samuel 2.22
Este era el ambiente donde Samuel creció. Y entendamos lo que esto quiere decir. Muchas veces nosotros recibimos influencia de gente externa a nosotros que nos dan información que no procede de Dios pero que la recibimos cuando ya estamos capacitados para entenderla y, aceptarla o desecharla, pero, cuando información mala nos llega mientras estamos creciendo, esta se incorpora a nosotros y llega de una manera tan intensa que nos hace crecer con principios malo que, en muchos casos, ya no salen de nosotros.
Eso fue lo que le paso a Samuel, creció en medio de un ambiente maligno pero en términos extraordinarios. Por una parte, Samuel tenía a su alrededor a dos hombres impíos lo que significa que su modelo de conducta era un modelo donde no se obedecían los principios de Dios lo que significa que él debería de crecer despreciando las leyes de Dios y sin embargo no pasó así.
Además de eso, los hijos del sumo sacerdote Elí no tenían conocimiento de Jehová, o sea, vivían oyendo de Dios pero sin creer en lo que escuchaban. Su oficio sacerdotal era algo que hacían para su propio beneficio y no para el beneficio de adorar a Dios. No amaban a Dios, solo buscaban aprovecharse de él. Samuel, debió de haber crecido sin cultivar una relación íntima con Dios. Y viviendo una religiosidad que le llevara a cumplir el ritual pero sin entenderlo y sin embargo no sucedió así.
Los hijos de Elí robaban de las ofrendas que la gente llevaba al templo y hacían que las personas pensaran que las ofrendas de Dios era algo sin importancia “¿para qué llevar cosas a Dios si esas cosas no llegan Dios? Mejor, no le llevamos nada”. Eso pensaba la gente y Samuel debió haber crecido así, siendo un hombre ladrón que viviera sin “importar lo que los demás digan” cuando Dios nos exige que respetemos a los demás. Samuel debería de haber crecido burlándose de los que lo juzgaran y sin embargo no sucedió así con Samuel.
Además de ello, Samuel creció en un ambiente de inmoralidad sexual donde la misma casa de Dios era usada como un hotel por lo hijos de Elí lo que debía de haber hecho que Samuel creciera haciendo lo mismo, viviendo de una manera vulgar faltando al respeto a la santidad de Dios y no sucedió así, además el papá de estos dos hombres y maestro formador de Samuel no era capaz de detener a sus hijos por lo que Samuel podría haber pensado: “¿Por qué ser decente cuando los hijos de mi maestro no lo son?” y sin embargo eso no sucedió.
SAMUEL. LA LLAVE DEL ÉXITO
En términos modernos, diríamos que Samuel en su época fue joven y muy joven por cierto y de la misma manera llego a ser un buen creyente. Fue, en otras palabras Joven y cristiano y lo hizo a pesar de estar sometido a una presión que tal vez, muchos de nosotros como jóvenes nunca hemos conocido. Vale la pena pensar en donde estuvo la clave de su éxito porque, esta clave, sea la que sea, puede ser la misma ruta de éxito para nosotros en la actualidad.
Primera llave de éxito. Estar haciendo algo para Dios.
El joven Samuel ministraba a Jehová en presencia de Elí. 1ª. Samuel 3.1
Samuel en medio de las perversiones que vivía, buscaba servir a Dios, por lo que, todo joven que aspira a ser joven y vivir una vida de éxito espiritual debe empezar por hacer algo a favor de Dios. Tal vez, sin que exista la preparación necesaria o la experiencia pertinente, pero, el éxito en nuestra vida comienza cuando empezamos a servir, pero a servir a Dios, o sea, trabajar no para conseguir pareja, hacer amigos o pasarla bien sino para agradar a Dios por encima de agradarnos a nosotros mismos.
Segunda llave de éxito. Estar en el lugar donde se puede escuchar la voz de Dios.
Samuel estaba durmiendo en el templo de Jehová, donde estaba el arca de Dios… 1ª. Samuel 3.3
Samuel dormía en el mismo lugar donde el sumo sacerdote solo podía entrar una sola vez al año y ahí estaba el arca del pacto sobre la cual, en medio de su propiciatorio se escuchaba la voz de Dios lo que implica que Samuel estaba en el lugar donde debía de estar para poder escuchar la voz de Dios. ¿Dónde pasas tu tiempo de aplicación espiritual? ¿Cuándo tiempo pasas y en donde lo pasas cuando se trata de las cosas de Dios?. Para poder oír la dirección hacia el éxito, no solo debemos poner atención sino que tenemos que estar en el lugar donde la voz de Dios pueda ser percibida.
No suena muy lógico buscar dirección espiritual mientras bailamos al ritmo de la música disco
¿o sí?
Tercera llave de éxito. Obedecer sin cuestionamientos la voz de Dios.
Y vino Jehová y se paró y llamó como las otras veces. ¡Samuel, Samuel! Entonces Samuel dijo: Habla porque tu siervo oye 1ª. Samuel 3.10.
Llegado el momento Dios le hablo a Samuel porque ya había llegado el momento de que Dios tomara el control de su nación y no podía hacerlo a través de la impía familia de Elí y la voz de Dios llegó a Samuel y este no la cuestionó, no la quiso razonar y, a pesar de su corta edad, Samuel entendió que la voluntad de Dios se hizo para obedecerse y no para cuestionarse.
COMO SER JOVEN Y CRISTIANO
Hay muchas otras llaves de éxito que podemos encontrar en la vida de Samuel pero estas tres, nos dan una pauta completa para poder llegar a ser jóvenes y cristianos. Debemos buscar servir a Dios, en lo que Dios nos llame. Debemos buscar en nuestra iglesia nuestro propio ámbito de servicio y en esto, puede ser valiosa la opinión de nuestros pastores o líderes, pero, nos debe quedar claro a todos, que, en la iglesia del Señor, debe existir un sitio especial para todo aquel que desee servir.
Después debemos buscar presencia en los ámbitos donde Dios se mueve para que así, nos resulte más fácil escuchar su voz y, así poder ser dirigidos a un ámbito superior de conducta santa.
Finalmente, debemos conocer la voluntad de Dios revelada en su Palabra y debemos obedecerla sin cuestionamientos, entendiendo que esta es perfecta y que sin importar lo que diga, siempre nos dará un resultado mejor de lo que el mundo ofrece, tal vez en un tiempo más largo, pero siempre el resultado será mejor.
Por supuesto que podemos ser jóvenes y cristianos. Podemos vivir y luchar de tal manera que llevemos en nuestra vida un reflejo de la imagen de Cristo sin importar lo difícil que sea el ambiente en el cual nos toque vivir.
|