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Autor: Hno. Miguel Ángel Moreno Montoro Administrador Centro Evangélico Maranatha Orizaba, Ver. México
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SEGURAMENTE LO HAS OÍDO
La
lengua, como una expresión audible del corazón del hombre, es un tema
ampliamente tratado en las Escrituras. Salomón dice muchas cosas interesantes
sobre la lengua en el libro de
El pasaje en cuestión es Santiago capítulo 3. En este pasaje se nos dice que la lengua: "se jacta de grandes cosas" (versículo 5). Se dice que la lengua es un "fuego, un mundo de maldad" (versículo 6), además de lo cual es capaz de "contaminar todo el cuerpo" (versículo 6) además de muchas otras fuertes afirmaciones.
Ante esa percepción no debe extrañarnos que, al principio del capítulo, Santiago advierte que, alguien puede llegar a la perfección dominando su lengua. Así que, después de todo, parece que nuestra palabras son más importantes de lo que parecen y tienen para Dios, muchas más profundidad de la que nos atreveríamos a aceptar y de la que alcanzamos a ver.
Ahora, ¿como te puede afectar tu lengua?
MALAS CONVERSACIONES PUEDEN HACER MALAS COSTUMBRES
Es mucho lo que podemos decir de la lengua y que podemos aplicar a nuestra vida cotidiana, pero, en este espacio, deseo tan solo que revisemos un aspecto que puede ser tan importante que, de la lengua, se puede pasar a tu corazón.
Antes de citar la Biblia, quiero que juntos pensemos en esto. ¿Como podemos saber lo que hay en el interior de una persona?. Lo podemos indagar por medio de sus miradas o de sus actitudes, pero nuestra evaluación puede no ser del todo acertada. En este sentido, es mejor escuchar las palabras, ya que ellas nos permiten conocer lo que hay en la intimidad de alguien y, por medio del todo, la modulación de la voz junto con las miradas y actitudes podemos saber con certeza que alguien miente, o que nos habla con la verdad.
El espacio que continua es para que nos hable la Palabra de Dios:
No erréis; las malas conversaciones corrompen las buenas costumbres 1a. Corintios 15.33
Antes de analizar las palabras del apóstol Pablo, piensa, ¿como ingresamos información a la mente? Sin mucho trabajo descubrirás que, una de las principales fuentes de ingreso de información a nuestro interior es por medio de nuestro oídos. Nuestra lengua, da forma a nuestros pensamientos los cuales la lengua vuelve palabras y estas, se vuelve una influencia buena o mala ya que es información que entra en nosotros. Este es el punto del apóstol Pablo. Vamos a analizarlo con una serie de cinco conclusiones:
CINCO COSAS EN COMO NOS AFECTA LA LENGUA
Primero. No nos equivoquemos. Las palabras malas no pueden tener buena influencia. El tipo de conversación nos demuestra que tipo de persona somos. Piensa en las cosas que hablan tus amigos, en el tipo de chistes que platican, en la forma como se expresan de Dios o de su padres. Piensa en la forma como tus amigas hablan del sexo y de como tus amigos se envalentonan platicando historias donde siempre ellos son los héroes. ¿Que piensas de esas charlas? ¿Son buenas? ¿Edifican? Si somos honestos, en la mayoría de los casos la respuesta es no y no podemos esperar que, las palabras impropias y vulgares nos ayuden a ser mejores.
Segundo. No nos equivoquemos. Si tu estás escuchando esas conversaciones, ellas están ingresando en tí y, ahora imagina por ejemplo, que tienes serias dudas en creer que Dios existe y escuchas las burlas y las mofas de tus compañeros que piden explicaciones para la existencia de Dios. ¿Esto que va a lograr? ¿Que tu mente tenga una idea equilibrada o que empieces a pensar como "ellos piensan".
Tercero. Hay conversaciones malas. No dudamos que, muchos de nuestros amigos sean honestos y bien intencionados, pero, al final, la naturaleza que les gobierna les acabará empujando a decir cosas contrarias a las que piensa Dios y, no te confundas con esto, ya que, hay mucha gente dentro de los templos cristianos, que no ha renunciado por completo a su naturaleza carnal y que, puede ser que, al principio te hablen bonito para después mostrar lo que verdaderamente hay en su corazón.
Cuarto. Las conversaciones malas corrompen. Corrompen es descomponer, es "echar a perder" es hacer que las cosas pierdan su equilibrio y empiecen a funcionar mal y eso es precisamente lo que hacen las malas conversaciones, hacen que pierdas el equilibrio, la posibilidad de funcionar bien y hacen que empieces a funcionar mal. ¿Eso es lo que deseas?
Quinto. Tus buenas costumbres se pueden descomponer. Dios es perfecto y todo lo que provenga de él es perfecto también lo que incluye sus mandamientos y ordenanzas. Seguirlos, te da la posibilidad de poder acceder a una vida perfectible y de gran bendición, pero esto que Dios te da se puede descomponer y esto depende de la clase de conversaciones que lleguen a tus oídos.
NO OS UNÁIS EN YUGO DESIGUAL
Esta afirmación de Pablo en su carta a los Corintios es utilizada como una referencia forzosa para hablar de la imposibilidad del noviazgo entre un creyente y una no creyente o viceversa, pero la verdad es que su aplicación es más amplia ya que en el tiempo de Pablo, no se conocía el concepto del noviazgo. 2a. Corintios 6.14 se refiere a que no es una relación "equilibrada" la que se da entre un o una creyente y un o una no creyente. Es un yugo "diferente". Es poner a llevar una carga repartida entre bestias de distinto tamaño. Al final, una carga más pero las dos salen lastimadas. Al final, en relación con quién no ve a Dios como Padre, se termina lastimado. ¿Así quieres vivir?
El buscar amigos que realmente quieran ser jóvenes temiendo a Dios para vivir vidas buenas garantizas que a ti, te vaya bien y que nunca escuches conversaciones que te pongan en riesgo.
Una vez más el comentario que constantemente repito en mies estudios: los mandamientos de Dios no son prohibiciones, son prevenciones. Mira como Dios desea prevenir que tu mente se enferme y que vivas experiencias que en mucho te lastimen y en poco te edifiquen.
Cuida tu lengua y cuida lo que de la lengua de las demás entre en ti.
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