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Autor: Hno. Miguel Ángel Moreno Montoro Administrador Centro Evangélico Maranatha Orizaba, Ver. México
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¿ACASO NO LO SABÍAN?
¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo...? Génesis 1.27
En la iglesia de Corinto había muchas personas que no querían recordar que el Espíritu Santo vivía dentro de ellos como vive dentro mi y dentro de ti si ya hemos pedido a Cristo que entre a nuestra vida. Y como esto se les había olvidado, hacían muchas cosas con las que afectaban a su cuerpo y no entendían que, lo que le hicieran a su cuerpo, iba a afectar lo que ellos eran por dentro. Las cosas siguen siendo iguales.
Lo que hacemos con nuestro cuerpo puede afectarnos interiormente al grado de que, dejemos de oír la voz de Dios y que nos empecemos a portar mal. Además, si hacemos algo malo con nuestro cuerpo, empezamos a ensuciar el templo de Dios y entonces, Dios nos va a dejar de utilizar para hacer las cosas que a él le agradan.
Vamos a platicar de dos maneras en las que podemos ensuciar el templo del Espíritu Santo:
Ensuciamos el templo del Espíritu Santo con lo que entra en nuestro cuerpo. Lo que entra a nuestra mente ayuda a que estemos más cerca o más lejos de Dios. A nuestra mente ingresa lo que llega por nuestro ojos y nuestro oídos. ¿Que clase de cosas escuchar y ves? ¿Son las que a Dios le agradan? Cuida lo que ves y oyes. No todo lo que llega es bueno y debes ser capaz de saber que cosas a Dios no le agradan y si no logras saberlo, ora a Dios, una oración corta y sencilla donde le digas: "hazme sentir si esto que voy a hacer te agrada" y creme que Dios te hará sentir que es lo más correcto. No olvides que el apóstol Pablo dijo:
Examinadlo todo retened lo bueno 1a. Tesalonicenses 5.21
Ensuciamos el templo del Espíritu Santo con lo que comemos. Somos todos los seres humanos unas máquinas que quemamos lo que nos comemos para producir energía y con ella, realizar todos los trabajos que te pudieras imaginar, pero, ¿que paso si comemos las cosas que no necesitamos? La respuesta es que nuestra máquina no funcionará bien y eso afectará todo lo que hagamos. Si no te alimentas bien, tendrás más sueño del que debes tener y a lo mejor ya no vas a leer la Biblia por la noche porque estás demasiado cansado y eso, hará que desatiendas tu corazón y que lo malo empiece a vencerte.
¿Te das cuenta cuan importante es cuidar el cuerpo? Si no cuidas bien tu cuerpo, te puedes enfermar más fácil o puedes lastimarle más fácil y ya dejas de tener oportunidad de servir mejor a Dios. Además, debes recordar que cada granito de azúcar que nos comemos si no lo usamos en el día haciendo alguna actividad se vuelve grasa y esta puede hacer que muchos padecimientos lleguen a tu cuerpo y enfermo y lastimado no puedes jugar ni cantar, ni alabar a Dios ni asistir a campamentos ni jugar fútbol con tus amigos del templo.
Cuida tu cuerpo. Es templo del Espíritu Santo, y recuerda que cuidar nuestro cuerpo también es obedecer al Señor.
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