Estudios

Familia y amigos

Hermanos

 

 

Autor:

Hno. Miguel Ángel Moreno Montoro

Administrador

Centro Evangélico Maranatha

Orizaba, Ver. México

 

 

 

 

 

 

 


TUS HERMANOS SON IMPORTANTES

 

Las relaciones entre hermanos no son fáciles. Yo tengo un hermano mayor y puedo decirte que, durante muchos años. no tuvimos una relación cercana lo que nos hizo perdernos de buenos momentos en los que hubiéramos podido no solo convivir sino ayudarnos en nuestro problemas. Estoy convencido de que, muchas de las cosas que hice mal. puede haberlas hecho mejor si hubiera entendido que necesitaba tener a mi hermano cerca de mi vida.

 

A veces tenemos problemas con ellos, en ocasiones nos peleamos e incluso nos llegamos a agredir físicamente pero, no importa lo que hagamos, eso no va a cambiar una cosa: son nuestros hermanos y siempre lo serán; enojados, distanciados, molestos, desesperantes, pasivos o poca iniciativa, pero son nuestros hermanos, y esa relación de hermandad si la cultivas, puede darte muchas cosas buenas, más de las que te imaginas ya que tu hermanos puede ser quién te de un consejo, quién te apoye con ayuda económica o material, quién te visite cuando tengas algún problema, quién haga contigo algún negocio que los ayude a ambos o quién desde su hogar, ore por ti para acercarte a Dios.

 

Si te das cuenta, un hermano puede darte cosas que ni siquiera un amigo puede darte y, seguramente, muchas de esas cosas ni siquiera las has vivido con tus hermanos porque no tienes con ellos una relación que parezca muy buena, pero, piensa que te puedes estar perdiendo momentos muy bonitos por no entender lo importante que son tus hermanos. Así, como me paso a mi, o te pasa a ti, le paso a dos personas de la Biblia que, pudiendo haber sido grandes hermanos, perdieron muchos años por preocuparse más por el rencor que por el perdón. Estos dos hermanos fueron Jacob y Esaú.

 

 

CUANDO SE EQUIVOCAN NUESTROS PAPÁS

 

La historia de Jacob y Esaú es mencionada en la Biblia a partir de Génesis 25.19 en adelante. Vamos primeros a conocer las circunstancias de su nacimiento y como su relación de hermanos se lastimó durante mucho tiempo.

 

Jacob y Esaú fueron mellizos, eso significa que, dentro del vientre de su madre, hubo dos pequeños huevitos o cigotos como se llamas de cada uno de los cuales salieron estos hermanos. Por formarse de manera separada, sus características tienden a ser diferentes y así fue. Se dice que Jacob era muy velludo mientras que Jacob era lampiño o de poco vello en su cuerpo. Y de hecho, nacieron de una manera curiosa ya que, mientras nacía Esaú, Jacob salió después de él agarrándolo de su tobillo (Génesis 25.26) lo que nos permite ver que, la relación entre ellos sería muy unida, para bien o para mal.

 

Muchas pueden ser las maneras en que, una relación de hermanos se deteriore, y, en el caso de Jacob y Esaú, su relación comenzó a entrar en problemas debido  a sus diferencias. Las diferencias entre hermanos no son malas, y esas diferencias son las que nos unen con ellos, pero, en el caso de esos dos hermanos, sus diferencias fueron mal empleadas por sus papás.

 

Esaú resultó un hombre ideal para la vida en el campo (Génesis 25.27) mientras que Jacob resultó ser ideal para la vida en la casa lo que hizo que, sus padres tuvieran sus preferencias por ellos. Isaac, el papá, simpatizaba más con Esaú y lo consideraba un buen heredero potencial para las riquezas de la familia. Rebeca por su lado, la mamá, simpatizaba más con Jacob y lo veía como el que era más apegado a las costumbres y a la organización como para considerarle mejor que su impulsivo hermano. Estas simpatías hicieron que, pronto, los hermanos se sintieran separados, se sintieran que eran distintos y que esto, seguramente no permitía que convivieran juntos.

 

Aquí se equivocaron los papás de Jacob y Esaú. Ellos hicieron que las diferencias entre hermanos que pudieran haber sido buenas y ayudado a su relación, fueran malas y destructivas. Solo así, podemos explicarnos como Esaú robo a su hermano la bendición de ser primogénito aprovechándose de su impulso incontrolable de hambre (Génesis 25.29-34) y, esto, trajo incluso consecuencias tristes para los padres. Isaac, siendo anciano, fue engañado por su propio hijo Jacob quién le robó la bendición haciéndose pasar por Esaú (Génesis 27.1-40).

 

 

LOS HERMANOS SE SEPARAN

 

¿Te das cuenta como Jacob y Esaú se perdieron la oportunidad de ser felices como hermanos?

¿Será que te está pasando algo igual y estás perdiendo a tus hermanos?

 

Esaú odio a su hermano porque este le quitó algo que a él le pertenecía; esto, hizo que le odiara tanto que, dice la Biblia, Esaú solo aguardaba que muriera su padre para matar a Jacob. Este, avisado por su mamá, salió huyendo hacia la casa de su tío Labán, donde pasó muchos años y formó a su propia familia.

 

Jacob, tuvo problemas con su tío Labán al paso del tiempo y debió abandonar sus territorios para dirigirse a otro lugar para vivir algo que supo Esaú su hermano, y salió a su encuentro. Jacob, al saber esto, se atemorizó y pensó que tal vez, su hermano Esaú aún tendría odio hacia él y lo mataría por lo que se acercó a este encuentro atemorizado.

 

La Biblia registra que Esaú llegó y contra todo lo que se esperaba Jacob lo recibió con amor volviéndose a hacer fuerte esa relación que durante años se perdieron y esto, no solo fue posible por el perdón de Esaú sino porque Jacob se encontró con Dios y Dios lo cambio.

 

 

LO QUE DEBEMOS HACER

 

Esto nos enseña la relación entre estos hermanos de la Biblia.

  • Como hermanos somos diferentes.

  • Estas diferencias nos pueden separar pero siempre debemos pensar que algo nos une.

  • Pueden incluso nuestros padres hacer que perdamos un buen concepto de nuestros hermanos.

  • Esto, no debemos permitirlo.

  • No debemos tomar provecho de las debilidades de nuestros hermanos.

  • Debemos perdonar las ofensas que cometemos entre hermanos.

  • No debemos permitir que el rencor o la conveniencia destruyan nuestra relación de hermanos.

  • No debemos permitir que la relación como hermanos se pierda durante mucho tiempo.

  • Debemos ayudarnos como hermanos.

  • Debemos estar dispuestos a ayudar a nuestros hermanos.