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Autor: Hno. Miguel Ángel Moreno Montoro Administrador Centro Evangélico Maranatha Orizaba, Ver. México
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INTRODUCCIÓN
Hay muchos niños que se nombran en la Biblia. Muchos son mencionados por lo
que eran, ya sea porque fueron hijos de alguien importante o porque
recibieron un encargo importante. A diferencia de estos, el niño que vamos a
estudiar, no tenía nada (o no se nos dice) y no recibió nada a cambio, sin
embargo, hizo algo que demostró que, las personas que puede aprovechar la
oportunidad, pueden recibir cosas extraordinarias de Dios.
CONOZCAMOS A NUESTRO NIÑO MISTERIOSO
Texto clave:
Aquí está un muchacho, que tiene cinco panes de
cebada y dos pececillos; más ¿que es esto para tantos?
Juan 6.9
En
el pueblo de Israel, se consideraba
En la historia, Jesús está a una orilla del mar de Galilea y mucha gente le ha seguido, por lo que el Señor desea darles de comer lo que le comenta a Felipe quién le responde, que muchísimo dinero de pan no alcanzaría para poder dar de comer a la gente. Pedro, otro de los discípulos, se acerca a Jesús diciéndole: lo único que tenemos es a este niño que tiene cinco panes y dos pececillos.
Este pasaje es conocido como la alimentación de los cinco mil porque Jesús tomó lo único que tenía y lo convirtió en alimento para todas las personas. Pero, este milagro, si lo piensas bien, no podría haberse llevado a cabo si el niño no hubiera esta ahí. El se convirtió en lo único que Dios tenía para hacer una obra grandiosa y lo hizo. Pensemos ahora, que hacía el niño ahí. La Biblia no nos lo dice, pero podemos suponer que, ayudaba en su casa a las labores de todos los días y al ver la gran multitud, bien pudo ser que lo enviarán a tratar de vender el alimento para poder obtener un poco de dinero y con esto, ya tenemos las dos lecciones que el niño de los peces nos puede dar. ¿Cuales son? sigue leyendo.
LAS DOS LECCIONES DEL NIÑO DE LOS PECES
Primera lección. El niño de los peces, se convirtió en ayuda de Dios porque estaba haciendo lo que debía hacer. Estaba vendiendo los peces, estaba ayudando al mantenimiento de su casa y ahí, Dios lo encontró. Dios puede usarte a ti, Dios puede encontrarte para hacer contigo cosas maravillosas pero para ello, es necesario que hagas lo que debes hacer. Obedece en casa, ayuda en casa, haz la tarea, asiste a la iglesia y Dios hasta ahí te encontrará.
Segunda lección. El niño de los peces, se convirtió en ayuda de Dios porque puso a disposición de Dios lo que tenía y eso, el poder de Dios lo convirtió en un milagro. Pon en las manos de Dios lo que eres o lo que tienes. tu carácter, tu amistad, tu obediencia, tus ganas de aprender, la memorización de los versículos de la Biblia, el dibujo de la lección y todo esto, dile a Dios que es para el.
Sigue estas dos lecciones y en no mucho tiempo, verás como Dios logra que tu vida se convierta en una bendición extraordinaria.
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