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Autor: Hno. Bernardo Stamateas
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1º Crónicas 4: 9-10 Dice: "Jabes fue más importante que sus hermanos. Cuando su madre le puso ese nombre dijo: con aflicción, lo he dado a luz. Jabes le rogó al Dios de Israel: Bendíceme y ensancha mi territorio, ayúdame y líbrame del mal, para que no padezca aflicción, y Dios le concedió su petición".
Los padres son los encargados de activar a nivel espiritual todo lo que Dios puso en vos. Cuando vos naciste, Dios encapsuló sueños, promesas, potencial, dentro tuyo. Pero son los padres, nuestra autoridad afectiva y espiritual. Los encargados somos los papás de activar lo que Dios ya puso, pero muchas veces lo que ha pasado es que en vez de activar lo que Dios nos puso, nuestros padres lo desactivaron, en vez de desatarnos a las cosas grandes, nos ataron y nos bloquearon el ADN espiritual que está en todos nosotros. En la Biblia esta explicación se ve en el nombre. Cuando nacía una persona los papás le ponían el nombre. El nombre era lo que le iba a pasar a esa persona, el nombre era su presente y su futuro, el nombre contenía la atmósfera emocional y espiritual de lo que iba a vivir, por eso le ponían un nombre que tenía una explicación, pero ese nombre simbolizaba si esos papás iban a desatar a ese hijo para que libere lo que Dios le dio, o lo iban a atar. Voy a hablar de seis tipos de padres que en vez de desatar a sus hijos los ataron, y hoy vamos a orar. Yo quiero que vos pienses en esta noche de rompimiento, qué es lo que tu papá varón no te dio, que lo tengas en tu corazón, qué es lo que no te permitió, quiero que pienses en tu mamá, qué es lo que te prohibió, cuál es la atmósfera en la que vos naciste y te criaste en los primeros años, qué atmósfera tus papás te transmitieron. Vamos a quebrar, en esta noche nos vamos a ir con el ADN activado.
Lo primero que puede transmitir un papá o una mamá es tristeza. Génesis 35:18 dice: "y aconteció que al morir Raquel, le puso a su hijo Benoní, que quiere decir tristeza". La mamá estaba triste y lo ató a la tristeza. Tristeza son esas personas que no tienen metas, no tienen sueños, no tienen fuerza, no tienen motivación, van por la vida sin ganas de nada; no porque no tengan las fuerzas, sino que la mamá o el papá no les dieron permiso, no les activaron lo que Dios puso, entonces son personas atadas a la tristeza, no pueden disfrutar, todo les duele, lloran, no saben por qué, son esas personas que tienen durante años depresión, se hicieron los estudios no les encuentran nada, son esas personas que no tienen motivación, fuerza, parece que siempre están cansados y eso es porque muchas veces los papás te atan a la tristeza.
La segunda familia que encontré es la de Noemí. Dice en el libro de Rut que Noemí tenía dos hijos, a uno le puso Majlón y al otro Quilión, que quiere decir "enfermo" y "lánguido" y dice la Biblia que se le murieron los dos: enfermo vení para acá, enfermo andá a estudiar, ¿dónde estás? se te murió el enfermo. ¿Cómo una mamá le va a poner a un hijo "enfermo" y "lánguido" al otro? Se murieron, porque los padres pueden matar tu potencial espiritual. Son esas personas que viven enfermas, que viven de hospital en hospital, de estudio en estudio, siempre están mal, son esas familias donde hay suicidios recurrentes, donde hay gente hiper negativa, nada los llena, no pueden disfrutar de nada, buscan una pareja y se vuelven obsesivos y controladores de esa pareja por la inseguridad que tienen, son personas atadas a las drogas, al alcohol, al sexo ilícito, a los vicios, porque son personas a las que siempre le están pasando enfermedades, porque los padres, los ataron al dolor y a la enfermedad. Por eso hay familias que ven muerte, enfermedades, problemas, lo único que juntan son medicamentos, lo único que miran en la televisión son los programas de médicos, les encanta todo lo que tiene que ver con dolor y enfermedad.
Tercero: Vergüenza. Primera Crónicas 9:40 dice "que tuvieron un hijo que se llamó Meribaal" y le pusieron Mefiboset que quiere decir "el avergonzado". Hay familias que te ataron a la vergüenza, son esas personas que tienen baja estima, que compiten, necesitan el reconocimiento y la mirada de los demás, son personas que tienen miedo a fallar, a equivocarse, inseguras, dudosas, le preguntan a todo el mundo cómo vestirse, cómo estuvo, qué te pareció, viven con miedo. Tal vez estuviste durante años haciendo la terapia y yendo a consejeros, pero hasta que no rompas la atadura que tus padres activaron en tu vida, no vas a ser libre, por eso esta es una noche de rompimiento espiritual, es una noche donde vamos a cortar lo negativo que nuestros padres, queriendo o sin querer, nos ataron; personas inseguras, personas que buscan aprobación, personas con vergüenza, personas que le tienen miedo a las figuras de autoridad, personas que les cuesta esperar, personas que les cuesta poner límites a los demás; personas que se vuelven dependientes de todo el mundo, porque fueron atados a una atmósfera espiritual de vergüenza.
Cuarto: Salvamento. Dice la Biblia que cuando creó Dios al hombre, varón y mujer los creó. El varón se llamaba "varón" y la mujer "varona". Cuando desobedecieron a Dios, Adán le cambió el nombre a la esposa y en vez de varona le puso "mamá". El nombre de Eva no se lo dio Dios a Eva, porque Eva se llamaba Ishah, varona, porque del varón fue tomada, varón varona. Pero cuando desobedecieron, Adán le cambia el nombre a mamá, eso quiere decir Eva y desde ahí, los hombres buscamos a mamá que nos lave, nos planche. Hay personas que están atadas al salvamento, son los hijos héroes, los que tienen que salvar a la familia, los que ayudan a todo el mundo, los que se buscan a gente con problemas a quienes ayudar, son personas autoritarias pero en su interior débiles e inseguros, son mujeres que se han olvidado de ser ellas y son satélites de los demás, son personas que creen que cuando tengan un trabajo, un hombre o una mujer o un hijo serán felices, son esos hijos mayores que son perfeccionistas, no se permiten equivocarse y tienen que demostrarle a los demás una imagen de perfección, porque están atados, le pusieron una atmósfera de que ellos tienen que ayudar y salvar a todo el mundo.
Quinto: Fracaso. La historia de Nabal, él era un hombre casado con una mujer muy linda. "Nabal" que se lo pusieron los papás, quiere decir "estúpido". ¿Cómo el padre va a llamar al hijo estúpido? hay que ser estúpido para llamar al hijo estúpido. Estúpido vení para acá, andá para allá estúpido. Son personas que fueron atadas a una atmósfera descalificadora, donde todo estaba mal, te equivocaste, lo hiciste mal, no servís, personas que se sienten inservibles. Hoy sienten que no existen para los demás, se sienten tontos, ridículos y hacen estupideces porque están bajo una atmósfera espiritual de estupidismo. Y vos decís: ¡pero es tarado!, es que lo es, pero no porque lo es, sino porque los papás en vez de activarles el ADN de Dios los ataron a una atmósfera emocional y espiritual que no era la que Dios programó.
Sexto: Jabes. Jabes quiere decir "dolor", porque la mamá cuando lo parió lo hizo con dolor, se ve que le dolió tanto que le dijo: Te voy a llamar "dolor". Y este muchacho ora a Dios; no habla con la mamá, no se pelea con la mamá, no habla con el papá, no busca la aceptación de los amigos, no se pelea con la familia, lo que él hace es recurrir al Señor, porque él dice: Mi mamá dijo algo sobre mí, pero ahora yo voy a buscar a mi Dios, porque mi Dios es el que tiene la última palabra sobre mí. Entonces Jabés cambió su dolor, por dolor de parto. Jabes dijo: "¡Sí! Sufrí ¡sí! la pasé mal ¡sí! mi mamá no me habilitó, pero yo voy a cambiar este dolor por un dolor de parto, voy a dar a luz, voy a transformar mi dolor y lo voy a cambiar en un sueño, voy a transformarlo en un don para que nazca algo de mí". Sí, te abandonaron, sí, te abusaron, pero ese dolor ahora lo vas a cambiar para parir algo nuevo, algo poderoso, para parir algo de Dios, y que ese dolor ya no sea un dolor sino sea el dolor de alumbramiento de algo poderoso sobre tu vida. ¡Gloria a Dios!.
Lo primero que dijo Jabes: "Bendíceme". Todos los dolores lo único que lograrán es que hable bendición, voy a parir bendición, todo lo que sufrí y me dolió, las lágrimas que solté, mi oración será: "Bendíceme, bendíceme, bendíceme". Vamos a terminar el año iglesia gritando: ¡Bendíceme Señor! no quiero más dolor, ya no me importa. Jabes dijo: No me importa mi pasado, mi nombre, lo que me dijo mi mamá, mi padre, las expectativas de mi familia, no me importa si mi mamá me dijo que yo soy dolor, no me importa, bendíceme, bendíceme, y bendíceme ¿Hay alguien en esta noche que se ha hartado de su dolor?
Segundo: Ensánchame, "ensancha mi territorio". Acá hay algo grande, ensánchame. Hermano vos no tenés que achicarte, vos tenés que expandirte, cuando viene alguien y dice: No llenamos el micro vamos a juntar dos para traer uno, ¡No! ¡dos! Uno no, de dos a veinte, nosotros vamos a expandirnos, voy a achicar las ventas, las compras. No, nos vamos a expandir vas a ir por más, el diablo te dijo "Achicate, reducite, poné poquitas personas, no expandas, no formes a nadie". Pero Jabés dijo: Eso era lo que me dijo mi mamá de dolor, que me achique, pero yo voy a parir ensanchamiento, me voy a expandir en todo mi territorio. Dice: Ensancha mi territorio, porque el territorio ya se había repartido por eso pidió eso, repartieron los barrios y él llegó tarde porque estaba llorando, dolor, dolor, dolor, nadie me saluda, sufrí mucho, hasta que se avivó y dijo: Señor yo sé que repartiste todo, pero ensanchá mi territorio le estaba diciendo: Dáme lo que otros van a rechazar. Hay gente que va a rechazar lo que Dios le prometió y Dios te lo va a dar a vos, porque cuando Dios reparte algo, el que no lo cuida y el que no lo quiere, Dios lo toma y se lo da al que dice: Dámelo a mí. Y el Señor me dijo en el avión "está atento cuando hables con la gente, cuando la gente te diga yo no creo en la prosperidad", te está anunciando que Dios te va a transferir, por su incredulidad, la prosperidad que le quería dar a ese, te la va a dar a vos. La otra vez me dijo uno: "Yo no creo en los avivamientos masivos" y yo le dije a Papá: Eso dámelo a mí, si él no lo cree yo sí lo creo. Cuando alguien te diga yo no creo en sanidad, ese milagro que era para él, dámelo a mí, te vas a encontrar con gente que te va a decir: No me des salud, ni gozo, y vos le decís dámelo a mí, "Yo no creo que Dios me haga millonario" "yo no creo que Dios levante familias felices" "yo no creo que haya iglesia que celebre ni festeje" Dámelo a mí. Yo sí lo quiero. "Yo no creo que Dios prospere en la crisis", dámelo a mí.
Tercero: "Que tu mano esté conmigo". Primero le dijo bendíceme, quiero ser un conquistador y ahora le pide la presencia del Señor. Yo quiero tu presencia, quiero estar en tus manos. Una bola de béisbol en mis manos vale cinco pesos, una bola de béisbol en las manos de Alex Rodríguez vale doscientos cincuenta millones de dólares. Depende en manos de quién estás. Una pelota de básquet en mis manos vale una risa de ustedes, ¡muchas! pero en las manos de Michael Jordan vale diez millones de dólares. Depende en las manos de quién estás. Un palo de golf en mis manos no vale nada, pero un palo de golf en las manos de Tiger Woods vale cincuenta millones de euros por año. Y nosotros en las manos de la gente no valemos nada, pero en las manos de papá, en las manos del Señor valemos la sangre de Cristo y Él va a estar con nosotros. Su mano va a estar con nosotros, su presencia va a estar con nosotros, porque estamos cerrando el año en victoria y lo vamos a empezar tomados de la mano de la presencia de Dios. ¡Gracias papá!.
Cuarta cosa que pidió: "Guárdame del mal". La palabra guárdame quiere decir "salida" "escapatoria" ¿Sabés que le estaba pidiendo? el escape. Le estaba diciendo Señor bendíceme, que tu mano esté conmigo, ensancha mi territorio, pero cuando me vengan los problemas muéstrame la puerta de escape, porque los problemas van a venir, pero Dios te va a dar la salida. En un hotel de España me perdí, estuve media hora en el hotel dándome bronca conmigo mismo, porque era todo igual en el segundo piso y tenia que dar una vuelta y no era ahí, golpeé una puerta, no había nadie, estoy encerrado en el hotel, hasta que dije: Señor ¿por dónde me escapo? y cuando miré, estaba la escalera. ¡Gracias! le dije al Señor. La gente me decía ¿qué me pasaba? ¡encontré la salida! Cuando nos venga la prueba junto con la prueba Dios nos dará la salida. A la prueba que el diablo te organizó Dios le puso una puerta grande al lado que dice escapatoria. Esa deuda que el diablo te organizó se la va a comer él porque Dios te ha puesto una salida. Esa enfermedad Dios te ha puesto una salida. Esa crisis familiar Dios te ha puesto una salida. La miseria que hay sobre el país Dios le pondrá una salida. Amén. Te vas a escapar de lo malo y cuando lo malo te busque vos no vas a estar y el diablo va a decir ¿dónde está? acá está.
El Señor me dijo en la adoración: vas a conocer mi río, aguas delicadas para que descanses, olas gigantes de desafíos, aguas tormentosas para que veas mi poder, y el Señor me mostró un río soltándose sobre la ciudad, y el río empujaba a la gente y la gente nadaba viniendo para este lugar, sus vestiduras estaban emblanquecidas, su mente, su cuerpo, se estaban sanando y llegaban nadando acá y cuando venían lo hacían sanos, venían con las manos en alto diciendo ¡Gracias! Porque tú me has revelado iglesia, esta ciudad tendrá tu nombre, yo hoy activo el ADN profético, hoy activo el potencial en tu vida, hoy sos levantado al propósito de aquel que te dio vida, hoy te desato, hoy sos libre, no habrá nada que te detenga, la iglesia es la decimocuarta generación que ha nacido del vientre del rey, a Él adoramos y honramos, levanta tus manos, estamos cerrando el año. Declaramos que el año próximo será glorioso.
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