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Estudios bíblicos

Psicología y reflexión

La necedad

 

 

 

 

Autor:

Hno. Miguel Ángel

Moreno Montoro

Administrador


   


 

 

 

 


NADA MÀS QUE DECIR

 

Es curioso que la definición de necedad siempre apunta a la siguiente frase: “demostración de poca inteligencia”. Lo anterior nos permite ver que la necedad va más allá de mantener una posición por encima de la opinión de los demás o de la opinión de Dios. Tiene que ver con cosas que se encuentran muy, pero muy adentro de las personas que, manifiestan esta patología del carácter.

 

Y de esto, de un punto de vista psicológico podemos empezar a entender la necedad. La necedad es una patología es una actitud antinatural de un temperamento. Es un crecimiento deforme de nuestro interior lo que, desde el principio, nos puede hacer entender que no es la necedad algo que vaya de acuerdo al carácter de Dios, sino que por el contrario, es una patología antinatural que nace de la soberbia humana. Desde un punto de vista bíblico, la necedad es una actitud de desdén hacia las cosas que son de Dios lo que no es otra cosa más que otra forma de manifestación de soberbia. En el siguiente pasaje de la Biblia vemos la necedad en acción:

 

Pero cuando estaban gozosos, he aquí que los hombres de aquella ciudad, hombres perversos rodearon la casa, golpeando la puerta; y hablaron al anciano, dueño de la casa, diciendo: saca al hombre que ha entrado en tu casa para que lo conozcamos

1ª. Corintios 13.11

 

Con un profundo desdén por los mandamientos de Dios, los hombres de la historia despreciaron la razón de la voz de Dios y decidieron cometer una aberración que terminó en una guerra intestina lo que nos demuestra que, la necesidad siempre provoca destrucción.

 

 

LO QUE NOS DICE EL LIBRO DE PROVERBIOS

 

Siendo el libro de Proverbios una colección de consejos prácticos sobre cómo se debe vivir la vida que agrada a Dios, no debe de extrañarnos que hable ampliamente sobre el tema de la necedad, de la falta de inteligencia que nos lleva a despreciar las cosas sagradas.

 

Proverbios primero, el pasaje de 14-8 nos enseña que, regirnos por las palabras de una persona necia para formarnos un criterio o una opinión, es prácticamente caer en el engaño. En el mismo capítulo, el pasaje de 14.29 aprendemos que, aquellos que viven en afanes desmedidos son serios candidatos para la necedad.

 

Un capítulo anterior, el pasaje de 13.16 nos deja ver claramente que un necio, por más esfuerzos que haga, nunca podrá ocultar su necedad. Proverbios 17.12 nos enseña que no es cosa ligera ni fácil lidiar con los necios. En la mayoría de los casos, el mejor consejo es apartarse de ellos hasta que su necedad deje de controlarlos o, Dios tome bajo su mano su incapacidad de control. Estas acciones, según Proverbios 26.11 demuestran que una persona necia es una persona que es desagradable, molesta, incómoda e incluso es una persona que causa repudio. Si el necio quiere estar en su necedad, entonces nadie debe estar con él.

 

Vigilemos nuestros pensamientos, nuestro juicio y nuestro desarrollo para que la inmadurez se aparte de nosotros.

 

 

PODEMOS MANTENERLA A RAYA

 

La necedad es un reflejo de la mente inmadura, de la mente no consagrada, de la mente del creyente o no creyente que se encuentra en un estado exaltado de sí mismo. Si la dejamos gobernar puede llegar a hacer estragos verdaderamente terribles en nuestra vida.  Es necesario tenerla bajo control como todas las demás cosas que no proviniendo de Dios, atacan nuestra aspiración de santidad y madurez.

 

Y, siendo tan explícita la Biblia en cuanto a la necedad, igual de explícita es para mostrarnos la forma en que podemos someterla. Veamos esta fórmula en el libro de los salmos:

 

Escucharé lo que hablará Jehová Dios; porque hablará paz a su pueblo y a sus santos para que no se vuelvan a la locura

Salmo 85.8

 

La necedad se aleja de nuestra vida, cuando en lugar de escucharnos a nosotros mismos nos decimos a escuchar la voz de Dios. Cuando seamos capaces de dar preeminencia a la voz de Dios por encima de nuestros propios criterios, estaremos en el mejor camino para dominar la necedad  y en consecuencia alcanzar el mayor porcentaje de madurez posible.