Estudios bíblicos

Temas de actualidad

La virgen de Guadalupe

 

 

 

 

Autor:

Hno. Miguel Ángel

Moreno Montoro

Administrador

Centro Evangélico Maranatha

Orizaba, Veracruz. México

 

 

 


UNA OPORTUNA APARICIÓN

 

La historia de donde se origina la adopción de la virgen de Guadalupe como una imagen divina materna patrona de México, inicia un día sábado de fecha indefinido de 1531 en el cual un indígena mexicano llamado Juan Diego, se dirigía de su pueblo a la ciudad de México a participar en las clases religiosas romanas. Al pasar por el cerro del Tepeyac, escucho una voz femenina que le llamaba por su nombre. Subió a la cima del monte para encontrar una “aparición” de singular belleza que le decía que “deseaba vivamente” (según el escrito Nican Mopohua) que en la cima de ese monte se le construyera un templo desde donde podría dar su “amor y compasión” a los moradores del naciente México mestizo.

 

Juan Diego va de inmediato con el obispo (entonces Fray Juan de Zumárraga) a contarle lo sucedido topándose con la incredulidad del religioso. Juan Diego regresa a la cumbredel Tepeyac donde encuentra la aparición la cual le encarga que el día siguiente vuelva a presentarse ante el obispo a ratificar su demanda lo cual hace el indígena para toparse de nuevo con la incredulidad del obispo el cual, añade a su postura, la demanda de una señal milagrosa que ratifique la autenticidad de la aparición.

 

El lunes siguiente, Juan Diego no acude al Tepeyac debido a la enfermedad de su tío pero esto no evita que la aparición vuelva a presentarse para decirle que, ha sanado a su tío y que le pide que suba a la cima del Tepeyac porque va a encontrar flores que debe llevarle. Las flores son rosas de castilla que el indígena encuentra en una época inusual de invierno. Las corta para después por órdenes de la aparición, llenar con ellas su poncho para llevarlas al obispo como la muestra que este había pedido.

 

Juan Diego hace lo propio, esparciendo las rosas ante el obispo para que, en ese momento, se plasme en su manta, la imagen de la virgen María pero con tez morena lo que provoca la admiración de todos y la consiguiente adoración de la tela que se convierte en figura religiosa que aún es venerada y que se conserva de manera original  y sobrenaturalmente en el santuario que se le ha preparado en la llamada basílica de Guadalupe en la ciudad de México.

 

Para analizar la veracidad de este hecho y de esta aparición, es importante definir a los tres elementos sobre los que gira la aparición: El obispo Juan de Zumárraga, el indígena Juan Diego y la propia aparición, la virgen de Guadalupe.

 

 

EL INDÍGENA SIN HISTORIA

 

De Juan Diego podemos decir que un análisis exhaustivo de su persona, nos lleva a la conclusión de que no hubo persona. Juan Diego parece no haber existido.

 

Para simplificar el espacio de este tema, los argumentos a favor de esta tesis, representan en forma de elementos de lista.

 

  • El sacerdote romano Manuel Olimón publicó en el año 2002 el libro La búsqueda de Juan Diego editado por Plaza & Janes que “en vías de canonización se encuentra más un mito y un símbolo que un ser de carne y hueso” en referencia a las pobres evidencias históricas sobre su existencia.

  • David Brading catedrático de la universidad de Cambrigde afirma que Juan Diego fue indígena de cuya existencia “no hay pruebas históricas”. Añade que aunque la primera referencia a la virgen de Guadalupe data de 1555 o 1556, “hasta 1648 no se sabe nada de Juan Diego”.quién es mencionado por Miguel Sánchez en su libro: Imagen de la virgen María.

  • En 1649 vuelve a mencionarse a Juan Diego en el manuscrito conocido como Nican Mopohua atribuido al sacerdote Luis Laso de la Vega que se publicó en náhuatl y es considerado una copia del manuscrito de Sánchez. Es este Nican Mopohua, el relato que más suele ser utilizado por el mundo romano para hablar de la aparición.

  • En una carta fechada el 27 de Septiembre de 1999, el entonces abad emérito de la basílica de Guadalupe Guillermo Schulenburg, el arcipreste del templo Carlos Warnholtz, y el bibliotecario, Esteban Martínez de la Serna advirtieron al vaticano del error que implicaría canonizar a quién calificaron como “el legendario indio Juan Diego”. Cuatro meses después de darse a conocer públicamente estas cartas, el abad fue removido de su cargo y el arcipreste fue expulsado por el cardenal mexicano Norberto Rivera.

  • La revista mexicana Proceso número 1343 fechada el 28 de Julio de 2002, presenta en varios artículos firmados por distintas fuentes, que la canonización de Juan Diego obedece más a un intento por detener la huída de católicos e indígenas hacia otras religiones y denominaciones que al reconocimiento de un ser real con derechos romanos de santidad. Uno de los artículos menciona que para ese año se calcula ya la existencia de 4,000,000 de indígenas que han abandonado el catolicismo.

 

 

 

  • Se afirma que Juan Diego murió en 1548. Su primera mención se da cien años después.

  • Los rasgos humanos que se han presentado como los del indígena Juan Diego original, parecen más el retrato de un español moreno que un indígena de raza mexica de la zona del centro de México.

IMAGEN HUMANA PRESENTADA COMO DIVINA

 

·   En la misma carta mencionada en el apartado anterior con respecto a los tres clérigos que enviaron recomendaciones al vaticano, afirman también: que realizaron exámenes a la imagen usando a “nuestros mejores técnicos en conservación de obras de arte” lo que les llevó a concluir que la imagen “reúne todas las características de una obra de arte hecha por mano humana con el deterioro propio de la antigüedad.

 

·   Una leyenda española anterior a la aparición guadalupana afirma que, la virgen María se le apareció a un pastor conduciéndolo hasta un río donde le mostró una imagen de ella. ¿El nombre del río? Guadalupe (canal escondido).

 

·  En 1556 se condujo una investigación para dejar en claro las condiciones de la aparición de la virgen. Se nombran las siguientes conclusiones: “la imagen fue pintada el año pasado por un indio”, se especifica “el pintor indio Marcos”. Se sabe que el pintor azteca Marcos Cápac de Aquino trabajaba en México en el momento de la “aparición”. Bien puede ser el autor.

 

·   En 1982 a petición de Shulenburg, nombrado anteriormente, el restaurador José Sol Rosales examinó la imagen llegando a las siguientes conclusiones: “la pintura es ejecutada usando diversas variantes de la técnica modernamente conocida como temple”. Concluyo que la tela es una mezcla de lino y cáñamo y que sus pigmentos son a base de cochinilla, sulfato de calcio y hollín que eran los empleados por pintores de la época.

 

·   La revista mexicana Proceso número 1333 fechada el 19 de Mayo de 2002, da a conocer la mayor parte de la copia completa del estudio hecho por Rosales aportando la siguiente información: antes de realizar la pintura, el autor coloco una base blanca, la imagen está delineada y posteriormente fue coloreada, la pintura ha tenido varios retoques notorios en la cara y manos primordialmente, tiene manchas de agua, parafina y hollín, son notorias las huellas de pincel en su superficie.

 

 

·   La misma revista Proceso número 1343 citada anteriormente presenta un reportaje con el restaurador de arte José Antonio Flores Gómez quién dio mantenimiento a la imagen en 1947 y 1973. Las siguientes son algunas de sus observaciones: la virgen de Guadalupe no pudo estampar su imagen en la tilma porque es una pintura, calcula los retoques de al menos 20 restauradores aparte de él. Las estrellas del manto de la virgen en distintas épocas aparecen con distintas formas, con más o menos picos, corroboró que el material de la imagen no es de ixtle como se asegura sino de otro tipo de tela extraído del algodón.

 

·    El primer santuario a la virgen fue erigido en el mismo lugar donde los indígenas mexicanos rendían culto a su común variante de divinidad femenina que era Tonantzin la diosa madre.

 

·     El papa Juan Pablo segundo afirmó en 1990 estando en el Tepeyac que ahí se “venera una obra de arte”.

 

·    Fray Francisco Bustamante en un sermón enunciado el 8 de Septiembre de 1556 declaró: “La devoción que esta ciudad ha tomado en una ermita e casa de Nuestra Señora, que han intitulado de Guadalupe, es un gran perjuicio de los naturales porque les da a entender que hace milagros aquella imagen que pintó el indio Marcos”.

 

·    Hoy se sabe que es falsa la afirmación de que la evangelización de México fue rápida. Fue muchísimo más lenta de lo que se creía por lo que bien pudo ser la imagen un medio de dotar de identidad a la iglesia en América siguiendo la práctica romana del sincretismo religioso.

 

·    La imagen de la virgen como deidad femenina acompañada de un hijo engendrado sobrenaturalmente solo es continuación del culto pagano a la diosa madre que inicia con Semiramis y su hijo Tamuz en la antigua Babilonia. En China la deidad femenina era Shingmoo o “diosa madre, la Alemania antigua veneraba a la diosa Hertha representada con un niño en sus brazos. Los escandinavos la llamaban “Disa, los etruscos “Nutria” en la India era “Idrani”, En la Babilonia del cautiverio era “Afrodita” que se volvió “Ceres” para los griegos y “Nana” para los sumerios y muchas otras más. El culto guadalupano solo continúa la tendencia pagana a la exaltación de la diosa madre. Todo derivado del protoevangelio de Génesis 3.15.

 

 

EL OBISPO QUE NUNCA HABLO

 

·    El obispo que recibió la visión del Tepeyac Fray Juan de Zumárraga nunca mencionó en vida la aparición o nada relacionado con ella. En su testamento no se tiene mención de nada que se refiera a la aparición de la virgen, algo que era costumbre hacer por los clérigos de la época.

 

·    En un catecismo escrito por el obispo fechado en 1547, un año antes de su muerte, “El Redentor de este mundo no quiere más milagros, porque no son más necesarios”. Esto parece a todas luces contradictorio, cuando supuestamente, 16 años antes, vio la revelación de la virgen de Guadalupe.

 

·    Se sabe que la ermita de la virgen en la cima del cerro del Tepeyac fue iniciada hasta 1552 por el sucesor de Zumárrga Alonso de Montufar quién parece ser quién encarga la elaboración de la pintura a Cipac de Aquino que ya fue citado anteriormente.

 

·    Debido a las semejanzas, se sabe que Cipac de Aquino basó su trabajo en la ya existente virgen de Guadalupe que se mencionó anteriormente y que se adora en la provincia de Extremadura en España.

 

·    Además, Zumárraga fue consagrado obispo hasta 1534 por lo que no era obispo al momento de la aparición.

 

 

CONCLUSIONES

 

Las pruebas documentales e históricas, no dejan lugar a dudas. La imagen de Guadalupe es falsa, es una pintura realizada por obra humana que ha cumplido bien su cometido de engañar a las personas con el propósito de mantenerlas ligadas al dominio y explotación religiosa tan bien practicada a lo largo de los siglos por el romanismo.

 

El mandamiento de repeler la idolatría dejado por Dios desde los tiempos mosaicos, sigue siendo trasgredido por el beneficio económico que esto representa. Hagamos que nuestra adoración sea dirigida al único sabio Dios para que con ello, las mentes de las personas puedan ser rescatadas de la idolatría y la ignorancia.