Estudios bíblicos

Temas de actualidad

Los vicios

 

 

 

 

Autor:

Hno. Miguel Ángel

Moreno Montoro

Administrador

Centro Evangélico Maranatha

Orizaba, Veracruz. México

 

 

 

 

 


UN PROBLEMA INTERIOR

 

Los vicios y las adicciones, sin importar cuales sean, representan un problema muy difícil de controlar para quiénes las padecen. Esto se debe a que cualquiera de ellos, provoca en nuestro cuerpo reacciones químicas que producen sustancias que generan estados de regocijo, placer o desinhibición que producen sensaciones gratas a las cuales no se pueden renunciar ya sea por lo placenteras que resultan o por evadir la realidad social que se vive.

 

Pero, espiritualmente hablando, el problema de los vicios no está en lo que se practica, sino en el porque se llegan a practicar. El mundo es como un gran expendio de tentaciones. Satanás es el publicista que desea que compremos sus productos, pero somos nosotros quiénes decidimos qué comprar, y ahí está el problema. No se puede intentar desaparecer un vicio si no se cancelan las motivaciones que nos llevan a practicarlo.

 

 

EL PUNTO DE VISTA BÍBLICO

 

            Tomando al vino como ejemplo. Esto es lo que ocasionan los vicios:

 

            Proverbios 4.17. Llevan a la violencia          Proverbios 20.1. Se burlan del hombre

            Proverbios 23.20. Empobrecen0                 Proverbios 31.4. Destruyen el raciocinio

            Isaías 5.11. Desatan pasiones

 

                       

CAUSAS QUE PUEDEN EMPUJARNOS A LOS VICIOS

 

  • Dependencia emocional. Como consecuencia de una mala educación.

  • Seguir un ejemplo. Porque las personas que influyen en nosotros lo hacen

  • Porque nos da cierto “estatus”. Me hace pertenecer a algo o algún grupo

  • Por soberbia. Por presumir de poder hacer lo que queramos.

  • Por cobardía. Por ser una manera de no enfrentar los problemas cotidianos.

 

 

DIOS TIENE LA SOLUCIÓN

 

Sea por algo externo a nosotros, o porque nosotros decididos hacerlo, una vez que los vicios, toman el control se vuelven pecado. Son una pasión desornada. Roban el control de Dios y nos hacen querer hacer las cosas sin recurrir a él. Solo hay algo que puede cortar las cadenas de un vicio. Eso, es el perdón de Dios hacia el pecador y sus acciones y el perdón que el poder de Dios, se pueda dar a las causas que nos pudieron orillar a las adicciones.

 

Cristo, el Cordero de Dios, le pago a Dios el precio por cada cerveza, por cada licor por cada línea de cocaína, por cada embrutecimiento de tus sentidos. Dale tu vida a él.