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Teología - Don de Exhortacion
 

Estudios bíblicos

Teología y doctrina

Don de Exhortación

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Autor:

Hno. Miguel Ángel Moreno Montoro

Administrador





 


INTRODUCCION

 

Este tema trata de explicar los alcances del don espiritual de exhortación, pero, tiene obvia relación con los demás dones espirituales contemplados en la Escritura por lo que, consideramos que el lector debe de mantener una profunda lectura de los pasajes de la Biblia que nos hablan de este tema: Romanos 12.6-8; 1 Corintios 12.8-11; 28-31; Efesios 4.11.

 

 

EL ÁNIMO DE LA EXHORTACION

 

El don de exhortación está definido en Romanos 12.8 con las siguientes palabras:

 

el que exhorta, en la exhortación…

Romanos 12.8

 

La repetición de la frases “exhorta” y “exhortación” nos deja ver con claridad que el ejercicio de este don, independientemente de lo que significa es práctico, es un don que debe ejercerse, ponerse en práctica, no puede estar en “preparación” o a la espera de “mayor conocimiento”, debe de estarse ejerciendo ya que es la única manera de lograr que logre su propósito.

 

Ahora, hacia adelante tenemos la tarea de explicar que es este don y cual es el propósito del mismo.

 

La palabra griega traducida como “exhortación” es la que se utiliza en todos los pasajes del Nuevo Testamento donde aparece “exhortación” con excepción de un pasaje en 1 Pedro. Esta palabra es: “Paraklésis” antes de ver lo que significa es conveniente señalar que, esta palabra proviene de la palabra “Parakaléo” la cual simplemente significa: “llamar” lo que implica que, este don es un “llamado”, pero, ¿un llamado a que?.

 

Paraklésis significa: “exhortación” pero, puede también significar “confortar” o “consolación” o “consuelo” es por eso, que, en algunas traducciones de Biblia, este don es descrito de las siguientes maneras:

 

el que haya recibido el don de animar a otros, dedíquese a animarlos.

Biblia Dios Habla Hoy 2002

 

si es el de animar a otros, que los anime

Biblia Nueva Versión Internacional

 

El que recibió el don de animar a otros, que se dedique a animarlos

Palabra de Dios para todos

 

Por otra parte, pensando en la definición del don, la palabra exhortación es “una advertencia o aviso con el que se intenta persuadir a alguien para que hago o deje de hacer algo”. Su propia definición, como podemos ver, resalta la idea de que este don es un don de “practica incomoda” ya que el que exhorta usualmente confronta al que es exhortado lo que nunca es cómodo ya que por propia naturaleza a los seres humanos nos incomoda que nos digan que hacer o que no hacer.

 

Ya con esto, podemos tener las herramientas para definir este don:

 

El don de exhortación es la capacidad sobrenatural de hacer un llamado a los creyentes, hacerles una advertencia en el nombre de Dios para que sigan un curso de conducta diferente del que tienen para con esto, anticipar problemas al futuro

 

Ahora, debe quedarnos claro que, el donde de exhortación no es consolación ya que esto tiene que ver con situaciones que, del pasado, ya le presentan problemas al creyente.

 

Una vez definido, puede quedarnos claro que, el objetivo del don de exhortación es darle a los creyentes y a la iglesia una voz de alerta para que puedan ser evitados problemas que conduzcan a las personas a la práctica del pecado lo que termina rompiendo la relación de los creyentes con la iglesia con las consecuencias que esto conlleva.

 

 

CUESTIONES PRÁCTICAS EL DON DE EXHORTACION

 

Terminaríamos anotando las siguientes cuestiones prácticas con respecto al don de exhortación:

 

El don esta, como vimos en su definición relacionado con “animar” por lo que, el don de exhortación cumple su función cuando la persona exhortada a pesar de haber sido incomodada termina “alentada”, con ganas de cambiar su conducta.

 

Este don implica el hablar en el nombre de Dios por lo que, el que exhorta no puede ni debe utilizar conceptos de su conocimiento humano o de su experiencia, se debe concentrar en confrontar a quién va a exhortar con la Palabra de Dios.

 

El exhortador lo hace en el poder el Espíritu Santo lo que obliga al exhortador a tener una dependencia tal del Espíritu que este sea quién regule el impacto de sus palabras.

 

Todas las personas sienten rechazo a que se regule su conducta, pero, el que exhorta deben entender un mas alto compromiso con Dios para revelar su voluntad. Además un enviado del Dios de amor, debe exhortar de tal manera que, al que es exhortado le quede claro que tiene está siendo amado por quién le exhorta.

 

Muchas veces, la exhortación no deja satisfecho al que es exhortado por lo que es indispensable que, el que exhorta haga uso de mucha oración para que el Espíritu Santo que mora en el exhortado lo dirija a hacer lo correcto.

 

 

 


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