Estudios bíblicos

Teología y doctrina

La ley

 

 

 

 

Autor:

Hno. Ramón Oliveros Ochoa

 

 

 


El Señor me dijo:

 

“Te he puesto por fortaleza en mi pueblo,  como al atalaya sobre una torre, para que conozcas y examines los caminos de ellos.  A los líderes de las iglesias anunciarás lo que descubras”.

 

Esta palabra tiene su fundamento bíblico en Jeremías 6:27 y 5:5a. En cumplimiento de esa comisión, aquí le envío lo siguiente:

 

LA LEY

  • Durante todo su ministerio apostólico, Pablo sostuvo grandes y diversas luchas a favor de los creyentes gentiles a fin de que no fueran sometidos al cumplimiento de la ley dada a los judíos. Muchas son las referencias que hace en sus cartas sobre este punto tan esencial para entender la verdad profunda de la sana doctrina de Cristo y poder vivir en ella sin mezclas contaminantes.

  • Y sin embargo, a pesar de que en la actualidad las iglesias contamos con esas escrituras en las que se narra lo que sucedió en aquellos tiempos para que sirviera de ejemplo a nosotros, hemos caído en la práctica de algunos mandamientos y ordenanzas de la ley. A grado tal que inclusive algunos líderes afirman: “Si no cumples con este o aquel mandamiento (de la ley), Dios no te puede bendecir”.

  • En lo personal estoy persuadido de que muchos lo hacen por falta de entendimiento, aunque conocen las escrituras, y realmente son pocos los que lo hacen con toda intención de engañar  y sacar provecho obteniendo ganancias deshonestas del evangelio.

Así por ejemplo, sabemos que:

  • Todos los que se someten a la ley están bajo maldición (Gálatas 3:10),

  • La ley es un conjunto de decretos que son contrarios a nosotros (Colosenses 2:14),

  • Por las obras de la ley nadie es justificado (Gálatas 2:16 y 3:11, romanos 3:20),

  • La ley ya cumplió su propósito de llevarnos a Cristo (Gálatas 3:24),

  • La ley es un yugo de esclavitud (Gálatas 5:1),

  • Los que se justifican por cumplir la ley, están desligados de Cristo (Gálatas 5:4),

  • Desligados de Cristo nada podemos hacer (Juan 15:4),

  • La ley ya fue derogada por débil e ineficaz (Romanos 8:3, Hebreos 7:18 y 8:13, Efesios 2:15 y Colosenses 2:14),

  • La ley del antiguo pacto ya fue cambiada junto con el sacerdocio (Hebreos 7:12),

  • El pecado se enseñorea de aquellos que están bajo la ley (Romanos 6:14 y 7:1),

  • Lla ley nada puede perfeccionar (Hebreos 7:19),

  • La ley le da poder al pecado, tanto así que nos lleva hasta la muerte (1ª. Corintios 15:56),

  • La ley del antiguo pacto es ley de pecado  y de muerte (Romanos 8:2),

  • Al estar bajo la ley, si pecamos, entonces seremos juzgados por la ley (Romanos 2:12), y no por la gracia,

  • Los que practican la ley no podrán heredar el reino, porque su fe en Jesucristo es vana (Romanos 4:14 y Gálatas 3:18),

  • Después de haber recibido el conocimiento de la verdad seguimos pecando deliberadamente (Hebreos 10:26) al practicar algún mandamiento de la ley, ya no habrá más sacrificio por nuestro pecado,

En fin que, . . . . . . . 

  •  Si fuimos llamados para ser libres (Gálatas 5:13),

  •  Si Cristo es la ley perfecta de la libertad (Santiago 1:25),

  •  Si queremos ser juzgados por la ley de la libertad y no por la ley de la esclavitud (Santiago 2:12),

  •  Si hemos sido liberados de aquella ley por el Espíritu de vida (Romanos 8:2),

  •  Si verdaderamente hemos sido redimidos por Cristo de la maldición de la ley (Gálatas 3:13),

  •  Si el cuerpo de Cristo nos ha hecho morir a la ley (Romanos 7:4),

  •  Si somos justificados por la fe en Cristo Jesús, de manera que no tengamos que hacer las obras de la   ley (Romanos 3:28),

  •  Si al morir Jesús en la cruz Dios ya abolió la ley dada a los judíos, consistente en mandamientos y ordenanzas,  para eliminar las enemistades entre los demás pueblos y el pueblo judío, a fin de traer paz para Israel (Efesios 2:15-16) y para todo el mundo,

  •  Si verdaderamente hemos muerto con Cristo a los rudimentos del mundo (Colosenses 2:21-22),

  •  Si Cristo ya vino a anunciar la libertad de los cautivos (Lucas 4:18)

¿Porqué entonces al practicar alguna o varias ordenanzas de la ley, los “cristianos” de la actualidad. . . . . . . .

 

  • Seguimos siendo tan insensatos y necios como los Gálatas? (3:1-5),

  • Nos negamos a recibir de manera efectiva y real la adopción de hijos? (Gálatas 4:5),

  • Seguimos echándole leña a la hoguera de las guerras encendida por los judíos? (Efesios 2:15 e Isaías 57:21)

  • Volvemos a servir al tabernáculo, sabiendo que con ello perdemos todo derecho de participar en la cena del Señor? (Hebreos 13:10), y si la tomamos en esa condición, estamos comiendo y bebiendo condenación para nosotros? (1ª. Corintios 11:27-32).

En conclusión:

 

  • Hasta hace 2 mil años aproximadamente, la ley era todavía el camino para llegar al Padre; pero Jesús vino a cancelar ese camino. Si nosotros sabemos que Jesús es el camino y no la ley, y además decimos que estamos parados sobre la roca que es Cristo, entonces ¿Por qué seguimos practicando mandamientos de la ley?

  • Algunos líderes consideran que solamente fue anulada la parte de la ley referente a los sacrificios; pero esa afirmación no tiene ningún fundamento bíblico. Por el contrario, afirmar que fue abolida toda la ley, tiene consistencia y congruencia con las citas bíblicas ya mencionadas, no quedando lugar a dudas de que toda la ley ha sido abolida. Por lo tanto, es válida la afirmación de que practicar cualquier mandamiento de la ley nos hace transgresores del nuevo pacto.

  • Conocemos la ley, sin embargo, démosle un repaso y veamos cuáles son los mandamientos y ordenanzas de la ley que nosotros en lo particular practicamos, o nuestra iglesia, y tomemos la decisión: O seguimos bajo la ley; pero ahora cumpliéndola toda, o renunciamos a ella y entramos en pacto con Jesús.

P.d. Hechos 18:13