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Autor: Hno. Miguel Ángel Moreno Montoro Administrador Centro Evangélico Maranatha Orizaba, Veracruz. México
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“Y si Cristo no resucito, vana es entonces nuestra predicación, vana es también nuestra fe” 1ª. Corintios 15.14
APLICANDO TEOLOGÍA A LA RESURRECCIÓN
Pablo declara en este capitulo de su primer carta a la iglesia de Corinto que la resurrección es el pedestal de triunfo de la fe cristiana sobre cualquier otra creencia, y sin la existencia de ella, la fe cristiana fracasa. Desde un punto de viste teológico, la resurrección implica muchas verdades que culminan en ella.
Romanos 1.4. Cristo demostró por ella ser verdaderamente Hijo de Dios. Romanos 4.25. Dios acepto su sacrificio volviéndolo nuestra justificación. Romanos 8.34. Cristo resucitado se convierte en un intercesor perfecto. 1ª. Pedro 1.3-4. La resurrección asegura al creyente la esperanza de la vida eterna 1ª. Corintios 15.49. Los creyentes compartiremos naturaleza eterna con Cristo.
APLICANDO LA RESURRECCIÓN A LA VIDA CRISTIANA
Uno de los aspectos que la resurrección aporta a la vida cristiana, es el concepto de lo que es novedad de vida. Así como Cristo resucito, teniendo una vida nueva, así también los creyentes tenemos y debemos mostrar las cosas nuevas que Cristo ha hecho en nosotros.
Cuatro cosas nuevas:
Mateo 28.19. Una nueva potestad. Libertad moral Marcos 16.12. Una nueva forma Conducta transformada Lucas 24.27, 32. Una nueva guía Necesidad de sano alimento Juan 20.27. Unas nuevas marcas Evidencia de propiedad
La resurrección de Cristo, cumplió con varios preceptos de Dios y abrió la puerta para una serie de enormes promesas y cumplimento de profecías, pero sobre todas las cosas, fue la evidencia de que la capacidad de tener y desarrollar una nueva vida es real.
Pablo en Romanos capitulo 6 dice que el bautismo es nuestra tumba y el surgimiento de las aguas representa nuestra renuncia a nuestra antigua forma de vida y la llegada a una vida nueva que implica no solo el cambio de condición espiritual delante de Dios, sino también la transformación interior y el cambio de ideas, motivaciones, anhelos y metas. Así que mantengamos en nuestras oraciones dos ideas claras y permanentes como motivo de lo que la resurrección nos enseña:
Una gratitud por la novedad de vida Una petición por el desarrollo de nuestra vida nueva.
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