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Autor: Hno. José Luis Manlis Iglesia latina de Munich Munich, Alemana
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Según leemos en
La
iglesia de Cristo y el cuerpo del Cristo
no
son cosas diferentes
sino que cuando hablamos de la Iglesia estamos refiriéndonos al cuerpo de
Cristo. Si analizamos el funcionamiento de un cuerpo nos daremos cuenta que es
imposible separarlo en parte ya que hasta la parte menos importante del cuerpo
son necesarias para el buen funcionamiento. ( Es interesante notar esta comparación del cuerpo y la iglesia ya que nos da una muestra que sin unidad en el cuerpo no hay funcionamiento y lo mismo en la iglesia.
Ahora lo
más interesante de todo esto es que no sólo es una comparación muy acertada la
que vemos sino que dice que Dios en el cuerpo de Cristo que los forman los hijos
de Dios, dio a cada uno dones para que pudieran funcionar. De la misma manera
que nuestro cuerpo terrenal funciona unido entre si cumpliendo cada uno su
función, así es en el cuerpo de Cristo; Cuando leemos el
Cristo en el cuerpo ocupa el lugar de la cabeza, es decir esta parte vital de cuerpo (la Iglesia) es la que gobierna todo emitiendo las ordenes necesarias para el buen funcionamiento. Una comparación interesante es cuando el cuerpo tiene que moverse necesita de un trabajo coordinado de otra manera no es posible. Si el miembro del cuerpo no responde a la orden, es seguro que hay en este caso algo que no funciona correctamente, este miembro al no funcionar correctamente sufre sin duda grandes trastornos, hasta llegar a atrofiarse ,es decir, a no funcionar más poniendo así todo el funcionamiento del cuerpo en gran dificultad quedando discapacitado para cierto movimientos o actividades que en algunos casos son vitales para la vida. Ahora viendo la Iglesia como el cuerpo de Cristo dice la palabra que Dios a dado dones al hombre es decir en forma figurada hay en el cuerpo de Cristo hermanos con diferentes funciones como manos , brazos, pies, etc. Estas funciones están ligadas a nuestras vidas y son parte de nuestra y que si miramos en detalle podremos notarlas. Naturalmente que debemos estar unidos a la cabeza que es Cristo para funcionar bien y no atrofiarnos. ¿Cual es tu don en la Iglesia? Que parte del cuerpo ocupas? Seguro que te gustaría saber esto! Ahora bien vamos a poner manos a la obra y a descubrir cual es tu don y ponerlo en funcionamiento en la Iglesia. Sería bueno que hablaras con alguno de los pastores y puedas descubrir esto y lo más importante que ocupes un lugar en el cuerpo de Cristo. AMEN.
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