Estudios bíblicos

Unidad y comunión

Cosas en común, cosas que nos unen

 

 

 

 

Autor:

Hno. Mauricio Fontecha

Colaborador

Ministerio Beerseba

Quito, Ecuador

 

 

 


1a. Timoteo 2.5

 

Hermanas y hermanos, estimado lector. Este mundo está completamente dividido por la diversidad de doctrinas y creencias que en vez de servir de edificación, la mayoría de las enseñanzas causan confusión y división para las personas indoctas. Es muy lamentable que hasta la iglesia de Jesús está tan divida que hay contiendas, debates y pleitos entres los hermanos en Cristo, y eso se podría evitar completamente si todos los ubicáramos debidamente en las normas, las doctrinas, los principios y estatutos que Dios ha establecido en la Biblia.

 

En esta ocasión les voy a hablar de ciertas normas sobre las cuales está establecida la iglesia de Jesús, que son absolutamente fiables, y es absolutamente crucial que todos los miembros del cuerpo de Jesús las reconozcamos y nos basemos en ellas. Dios ha establecido ciertas cosas en la Biblia, la cual es la Palabra de Dios, para que podamos ver la diferencia entre la verdad y la falsedad. Por estas cosas podemos saber si una religión o secta religiosa son de Dios o no son de Dios.

 

Hermanos y hermana, estimado lector, Dios no ha dotado de un profundo discernimiento para que aprendamos a conocer entre lo santo y lo falso, entre el Espíritu de Dios el cual es SANTO y los diversos espíritu de engaño. Lo que sigue con puntos que Dios ha establecido por las cuales podemos saber la verdad del error porque Jesús dice:

 

Y conoceréis la verdad y las verdad os hará libres

Juan 8.32

 

HAY UN SOLO DIOS

 

         Para empezar, hay muchas religiones en el mundo que adoran a dioses hechos por el hombre.

 

Oíd palabra que Jehová ha hablado sobre vosotros, oh casa de Israel. Así dio Jehová: No aprendas el camino de las naciones, ni de las señales del cielo tengas temor

aunque las naciones las teman.

Porque las costumbres de los pueblos son vanidad; porque leño del bosque cortaron obras de mano de artífice con buril. Con plata y oro lo adornan; con clavos

 y martillo lo afirman para que no se mueva.

Derechos están como palmera, y no hablan; son llevados, porque no pueden andar.

No tengáis temor de ellos, porque no pueden hacer mal, ni para hacer bien tienen poder.

No hay semejante a ti oh Jehová; grande eres tu  y grande tu nombre en poderío.

Jeremías 10.1-6

Isaías 44.9-21

Isaías 45.20

Salmo 115.4-8

Salmo 135.15-18

 

A ti te fue mostrado para que supieses que Jehová es Dios. No hay otro fuera de él

Deuteronomio 4.35

 

 

NO HAY OTRO FUERA DE ÉL

 

Oye Israel; Jehová nuestro dios, Jehová uno es

Deuteronomio 6.4

 

Por tanto té te has engrandecido, Jehová Dios; por cuanto no hay como tú

2a. Samuel 7.22

 

Jehová no hay semejante a ti, no hay Dios sino tú

1a. Crónicas 17.20

 

Y conozcan tu nombre que es Jehová; tu solo altísimo sobre toda la tierra

Salmo 83.18

 

 

Porque Tú eres grande, y hacedor de maravillas
 
Solo Tú eres Dios.
Salmo 86:10.
 

Vosotros sois mis testigos, dice Jehová, y mi siervo que yo escogí, para que me conozcáis y creáis, y entendáis que yo mismo soy; antes de mi no fue formado dios, ni lo será después de mi.

Isaías 43:10.

 

Porque así dijo Jehová que creo los cielos, Él es Dios, el que formó la tierra, el que la hizo y la compuso; no lo creó en vano, para que fuese habitada la creó: Yo soy Jehová, y no hay otro.

 Isaías 45:18.

 

Así dice Jehová Rey de Israel, y su redentor, Jehová de los ejércitos: Yo soy el primero, y yo soy el postrero, y fuera de mí no hay Dios.

Isaías 46:6.

 

Jesús le respondió: El primer mandamiento de todo es: Oye Israel, el Señor nuestro Dios, el Señor uno es. Y amarás al señor tu Dios, con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente, y con todas tus fuerzas. Este es el principal mandamiento.

Marcos 12: 29,30.

 

Acerca, pues, de las viandas que se sacrifican a los ídolos, sabemos que un ídolo nada es en el mundo, y que no hay más que un Dios.

1a. Corintios 8:4.

Un Dios y Padre de todos.

el cual es sobre todos, y en todos.

Efesios 4:6.

 

Mirad que nadie os engañe por medio de filosofías y huecas sutilezas, según las tradiciones de los hombres, conforme a los rudimentos del mundo, y no según Cristo. Porque en Él habita corporalmente toda la plenitud de la deidad, y vosotros estáis completos en Él, que es la cabeza de todo principado y potestad.

Colosenses 2:8-10.