Estudios bíblicos

Unidad y comunión

Cristo y Pedro, amigos

 

 

 

 

Autor:

Hno. Miguel Ángel

Moreno Montoro

Administrador

Centro Evangélico Maranatha

Orizaba, Veracruz. México

 

 

 


AMIGOS, POR SIEMPRE AMIGOS

 

La relación que sostuvieron Cristo y Pedro se sabe fue profunda y muy directa. Son conocidos los diálogos y las experiencias que compartieron durante el ministerio del Mesías en la tierra y de ello, se deduce una profunda relación de amistad que indudablemente transformo al pescador hasta llevarlo a ser líder connotado en la iglesia de Jerusalén (Hechos 15.1-11).

 

 

UN ANTES Y UN DESPUÉS

 

Para poder medir el impacto de esta profunda amistad, vamos a comparar dos momentos diferentes de la vida de Pedro. Estos dos momentos nos harán ver el cambio extraordinario que sucedió en la mente del pescador. El primer momento es durante la transfiguración de Cristo.

 

Seis días después, Jesús tomó a Pedro, a Jacobo y a Juan su hermano, y los llevó aparte a un monte alto; y se transfiguró delante de ellos, y resplandeció su rostro como el sol, y sus vestidos se hicieron blancos como la luz. Y he aquí les aparecieron Moisés y Elías, hablando con él. Entonces Pedro dijo a Jesús: Señor, bueno es para nosotros que estemos aquí; si quieres, hagamos aquí tres enramadas: una para ti, otra para Moisés, y otra para Elías.

Mateo 17.1-4

 

En este antes, vemos a un Pedro que se encuentra sinceramente atónito ante la gloria que presencia y entonces decide hacer algo humano, decide ir por la corona sin pasar por la cruz. Elige hacer tiendas de campaña como en la fiesta de los tabernáculos que ni eran necesarias ni importantes. Vemos a un Pedro demasiado cerca del mundo y un tanto alejado de Dios. Pero Pedro, también tuvo un después.

 

Porque no os hemos dado a conocer el poder y la venida de nuestro Señor Jesucristo siguiendo fábulas artificiosas, sino como habiendo visto con nuestros propios ojos su majestad.

2ª. Pedro 1.1

 

En este después, vemos a una Pedro que ya no duda, ya esta dispuesto a tomar primero la cruz para después ir con todo por la corona. Ya su mirada esta en el cielo y no tiene lugar a dudas de la personalidad del que fuera su mejor amigo y que ahora le espera en el cielo.

 

¡Que cambio!

¡Que transformación de convicciones!

Pedro piensa cualquier cosa menos en negar a su mejor amigo.

 

El antes y el después nos hablan de algo que hacen los amigos que nos llegan de Dios. Nos transforman, nos hacen ser mejores. Logran mejores niveles en todos los sentidos para nuestra vida. ¿Así son tus amigos? Si no es así, es tiempo de buscar a los que valen la pena.