Estudios bíblicos

Unidad y comunión

Generosos

 

 

 

 

Autor:

Hno. Miguel Ángel

Moreno Montoro

Administrador

Centro Evangélico Maranatha

Orizaba, Veracruz. México

 

 

 

 


AMAR ES DAR

 

La generosidad es una enseñanza que debiera de ser uno de los tema sobreentendidos para los creyentes y sin embargo, es algo que no se estudia, no se entiende y mucho menos se ejerce tal y como la Palabra de Dios lo estipula. La idea de que debiera ser algo “natural” para el cristiano parte de lo que Dios es.

 

La Biblia enseña que Dios es amor (1ª, Juan 4.8) y la naturaleza de amor que Dios tiene hace que él desee mostrar este amor y lo hizo dándonos el mayor regalo de todos que fue Cristo (Juan 3.16). Observemos como la naturaleza del amor se expresa dando y, si nosotros somos un reflejo de Dios, deberíamos de dar también en cualquier área que Dios nos lo requiriera. Esta, sería la idea general pero en la palabra de Dios hay mucho más que compartir sobre el tema y para ello usaremos lo que se considera el pasaje bíblico por excelencia que habla de dar.

 

 

2a. CORINTIOS 8.1-7

 

Asimismo, hermanos, os hacemos saber la gracia de Dios que se ha dado a las iglesias de Macedonia; que en grande prueba de tribulación, la abundancia de su gozo y su profunda pobreza abundaron en riquezas de su generosidad. Pues doy testimonio de que con agrado han dado conforme a sus fuerzas, y aún más allá de sus fuerzas,  pidiéndonos con muchos ruegos que les concediésemos el privilegio de participar en este servicio para los santos.

 

Y no como lo esperábamos, sino que a sí mismos se dieron primeramente al Señor, y luego a nosotros por la voluntad de Dios; de manera que exhortamos a Tito para que tal como comenzó antes, asimismo acabe también entre vosotros esta obra de gracia. Por tanto, como en todo abundáis, en fe, en palabra, en ciencia, en toda solicitud, y en vuestro amor para con nosotros, abundad también en esta gracia.

 

Vamos a tratar de poner en cierto orden las ideas más importantes sobre el tema del dar con generosidad.

 

·        El versículo 7 nos enseña claramente que el dar “es una gracia” lo que implica que cuando damos lo debemos hacer motivados por la acción del Espíritu Santo. No hay bendición en la dádiva que se da motivada por la carne.

 

     El dar no debe de ser como una ley, especificando cantidades precisas que se consideren parte de un ritual, el dar debe ser voluntario y libre (versículo 8).

 

    A pesar de que no se ordena la obligación de dar, es claro que el dar es una muestra del amor que tenemos por una persona, por un hermano en Cristo o por Dios mismo. (versículo 8).

 

         El dar debe de ser universal y debe ser practica de acuerdo a lo que cada persona tiene de modo que no se debe dar lo que no se tiene o lo que ponga en riesgo la provisión de lo que cada quién necesita (versículo 12).

 

Este mismo pasaje además de lo anterior, nos enseña claramente lo que pueden ser consecuencias del ejercicio de ser generosos.

 

·        El versículo 2 enseña que la generosidad expresada en dar, provoca un gran gozo en quién lo hace y esto implica estar produciendo el fruto del Espíritu Santo lo que terminaría significando que al dar como Dios desea nos volvemos personas más espirituales.

 

          Incrementa las acciones de gracias para Dios (2ª. Corintios 9.12) lo que hace que el dador, dependa más de Dios y esto favorece la humildad que es necesaria para el creyente.

 

          Un aumento de la gloria que Dios y su Palabra reciben (2ª. Corintios 9.13-14) lo que termina dando el beneficio de una mayor cantidad de oraciones dadas a Dios a favor de los siervos lo que provoca una iglesia más unida.

 

Veamos las bendiciones de dar, miremos como al proporcionar lo que tenemos para la obra de Dios y para sus siervos s, agresividad o incluso por medio de las lágrimas lo único que logramos es debilitar al cuerpo de Cristo y por ende, debilitarnos a nosotros mismos.

 

Cumplamos los creyentes con la responsabilidad fundamental de mantener unido a la parte del cuerpo de Cristo a la que pertenecemos.