
Autor:
Hno. Mario González
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Se
dice que los cristianos hemos sido libres del poder del diablo; porque Jesús
pago por nuestros pecados. Juan 8:36.
Pero la pregunta seria:
¿Fuimos realmente libres? O ¿solo fue una apariencia?
Para responder a nuestras preguntas y dudas abordaremos el libro del cual
procede nuestra fe. La Biblia dice: Rom.6:14
Porque el pecado no se enseñoreará de vosotros;
pues no estáis bajo la ley, sino bajo la gracia.
¿Qué es la ley? Es el resultado de algo que siempre se
repite; es decir la ley obra siempre de la misma manera, y produce siempre el
mismo efecto o resultado bajo cualquier circunstancia, a menos que esa ley sea
anulada. Ejemplo, la ley de la gravedad siempre surge el mismo efecto, si
tiramos un objeto siempre será atraído al suelo lo tiremos donde lo tiremos el
efecto siempre será el mismo.
¿Qué es la gracia?
La gracia significa gratis, la gracia de alguna manera rompe una ley, ejemplo:
entramos en un centro comercial y cada articulo tiene su precio, si nosotros
echamos al carro tres artículos, al pasar por caja tendremos que pagar los tres
artículos y no solamente uno, o dos, pues esto iría contra la ley, pero si el
dueño dijera hoy regalamos dos artículos por cada tres que se lleven, esto
rompería la ley de pagar todo.
La gracia es esto; Jesús ha pagado por nosotros aquello que nosotros no podíamos
alcanzar, él ha anulado la ley que había contra nosotros y nos ha regalado la
vida eterna. La gratitud de Dios rompe la ley del pecado y si estamos bajo la
gracia la ley del pecado ya no tiene poder o resultado sobre nosotros
(Rom.6:14)
Porque el pecado no se enseñoreará de vosotros; pues no estáis bajo la ley, sino
bajo la gracia.
O, ¿sí? Si la respuesta es, no ¿por qué todavía continuamos pecando?
¿Nos
salvo Dios para que sigamos continuamente pecando y arrepintiéndonos? La Biblia
dice: Rom. 6.10-14. Porque en cuanto murió, al
pecado murió una vez por todas; mas en cuanto vive, para Dios vive. Así también
vosotros consideraos muertos al pecado, pero vivos para Dios en Cristo Jesús,
Señor nuestro. No reine, pues, el pecado en vuestro cuerpo mortal, de modo que
lo obedezcáis en sus concupiscencias; ni tampoco presentéis vuestros miembros al
pecado como instrumentos de iniquidad, sino presentaos vosotros mismos a Dios
como vivos de entre los muertos, y vuestros miembros a Dios como instrumentos de
justicia. Porque el pecado no se enseñoreará de vosotros; pues no estáis bajo la
ley, sino bajo la gracia. Rom 6.1-2.
¿Qué, pues, diremos? ¿Perseveraremos en el pecado para que
la gracia abunde? En ninguna manera. Porque los que hemos muerto al pecado,
¿Cómo viviremos aún en él? Claramente la Biblia nos demanda vivir en santidad
continua, o ¿debemos andar en derrotas y victorias? Victoria de mañana y
derrotados a la tarde ¿No fue suficiente el sacrificio de Jesús para librarme
del poder del pecado?
Sí, no... La Biblia dice que, sí Romanos 8:2,3.
Porque la ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús
me ha librado de la ley del pecado y de la muerte. Porque lo que era imposible
para la ley, por cuanto era débil por la carne, Dios, enviando a su Hijo en
semejanza de carne de pecado y a causa del pecado, condenó al pecado en la
carne. Y Lucas
1:68-75. Bendito el Señor Dios de Israel,
que ha visitado y redimido a su pueblo, y nos levantó un poderoso Salvador en la
casa de David su siervo, como habló por boca de sus santos profetas que fueron
desde el principio; salvación de nuestros enemigos, y de la mano de todos los
que nos aborrecieron; para hacer misericordia con nuestros padres, y acordarse
de su santo pacto; del juramento que hizo a Abraham nuestro padre, que nos había
de conceder que, librados de nuestros enemigos, sin temor le serviríamos en
santidad y en justicia delante de él, todos nuestros días.
De manera que la demanda de Dios es que debemos y podemos vivir en santidad.
Pero sin embargo tenemos dos clases de cristianos en las iglesias, los que viven
en el Espíritu y los que viven en la carne.
Ilustración: dos personas están en el agua y tratan de no ahogarse, a uno le
tiran un salva vidas y se agarra para descansar, pues ya no se ahoga,
Pero no sale del agua. Al otro le tiran un bote salva vidas, este no solo, no se
ahoga, sino que incluso sale del agua.
Solo los que entienden que Cristo, es nuestra fuerza, tratara de salir del agua,
los demás se mantendrán en el agua. Si Dios y el pecado son incompatibles
¿permitirá Dios que el pecado more dentro de nosotros? Jesús dice que tenerle a
él es suficiente para ser libres del pecado.
Juan 8:36.
Así que, si el Hijo os libertare, seréis
verdaderamente libres. Nuestra experiencia dice
todo lo contrario, fallamos, pecamos, y volvemos a pecar. Conclusión: ((Jesús
nos engaño y por eso seguimos pecando)) ¿O, Nos engaña el diablo para que
caigamos una y otra vez?
La Biblia dice: Juan 10:10.
El ladrón no viene sino para hurtar y matar y
destruir; yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia.
Colosenses 2:8.
Mirad que nadie os engañe por medio de
filosofías y huecas sutilezas, según las tradiciones de los hombres, conforme a
los rudimentos del mundo, y no según Cristo. Apoc.12:9.
Y fue lanzado fuera el gran dragón, la serpiente
antigua, que se llama diablo y Satanás, el cual engaña al mundo entero; fue
arrojado a la tierra, y sus ángeles fueron arrojados con él.
Como podemos ver el diablo engaña al mundo y trata de engañar a los cristianos.
Sin embargo la Biblia dice que la victoria es lo normal
Romanos 8:37.
Antes, en todas estas cosas somos más que
vencedores por medio de aquel que nos amó.
2-Corintios 2:14. Mas a Dios gracias, el cual nos
lleva siempre en triunfo en Cristo Jesús, y por medio de nosotros manifiesta en
todo lugar el olor de su conocimiento.
El triunfo continuo, es vivir, en continua santidad, por que ¿qué olor a Cristo,
podemos dar, si estamos pecando continuamente?
Muchos quieren vencer al pecado con sus fuerzas, y claro, caen una y otra vez,
se sienten frustrados porque tropiezan siempre en la misma piedra,
Hasta que leen o alguien les dice; a Pablo le ocurría lo mismo caía una y otra
vez, pero lo importante es que tu deseo es agradar a Dios, pero Dios lo sabe que
no puedes.
Romanos 7:14-23.
Porque sabemos que la ley es espiritual; mas yo
soy carnal, vendido al pecado. Porque lo que hago, no lo entiendo; pues no hago
lo que quiero, sino lo que aborrezco, eso hago. Y si lo que no quiero, esto
hago, apruebo que la ley es buena. De manera que ya no soy yo quien hace
aquello, sino el pecado que mora en mí. Y yo sé que en mí, esto es, en mi carne,
no mora el bien; porque el querer el bien está en mí, pero no el hacerlo. Porque
no hago el bien que quiero, sino el mal que no quiero, eso hago. Y si hago lo
que no quiero, ya no lo hago yo, sino el pecado que mora en mí. Así que,
queriendo yo hacer el bien, hallo esta ley: que el mal está en mí. Porque según
el hombre interior, me deleito en la ley de Dios; pero veo otra ley en mis
miembros, que se rebela contra la ley de mi mente, y que me lleva cautivo a la
ley del pecado que está en mis miembros.
Después de leer este pasaje y darle nuestra interpretación tendríamos apoyo
bíblico para justificar los pecados que cometemos y si a este pasaje le añadimos
otros, como:
1 Juan 1:8. Si
decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos, y la verdad no
está en nosotros. Si decimos que no hemos pecado, le hacemos a él mentiroso, y
su palabra no está en nosotros.
Quisiera decir que la Biblia leída sin el contexto, podemos hacer infinidades de
doctrinas, de hay que haya tantas religiones “cristianas”. Así que ahora tratare
de aclarar estos pasajes.
Primeramente Pablo habla de la ley Rom.7:1.
¿Acaso ignoráis, hermanos (pues hablo con los
que conocen la ley), que la ley se enseñorea del hombre entre tanto que éste
vive? Pablo comienza en el
capitulo 7 de esta manera
para explicarnos la libertad en Cristo, y pone como ejemplo un matrimonio, que
si la mujer casada, se une a otro mientras este vive ella es una adultera, pero
si el marido muere ella queda libre de la ley del marido, y si se une a otro ya
no será adultera. (versículos 2,3).
Y continúa en el verso 4
y siguientes. Así también
vosotros, hermanos míos, habéis muerto a la ley mediante el cuerpo de Cristo,
para que seáis de otro, del que resucitó de los muertos, a fin de que llevemos
fruto para Dios. Porque mientras estábamos en la carne, las pasiones pecaminosas
que eran por la ley obraban en nuestros miembros llevando fruto para muerte.
Pero ahora estamos libres de la ley, por haber muerto para aquella en que
estábamos sujetos, de modo que sirvamos bajo el régimen nuevo del Espíritu y no
bajo el régimen viejo de la letra.
Pablo deja bien claro que mientras estábamos en la carne éramos arrastrados al
pecado aunque no quisiéramos, pero en el verso 6 dice que ahora estamos libres
de esa ley: Pablo hace una diferencia entre la ley y la gracia, entre el antes y
el después de la conversión, y él es mejor ejemplo; Pablo era un fariseo que se
deleitaba en la ley de Dios, pero que había otra ley en sus miembros que le
arrastraba al pecado. Pablo cuenta su experiencia antes de ser cristiano, y
llega a la conclusión que es imposible ser fiel en todo.
(Romanos 7:21,22,23).
Él capitulo 7
de Romanos muestra un religioso que trata de agradar a Dios, pero sin Cristo. Y
Pablo exclama 7:24:
¡Miserable de mí! ¿Quién me librará de este cuerpo de muerte?
Solamente hay una respuesta y Pablo en el verso siguiente responde a su gran
pregunta: Gracias doy a Dios, por Jesucristo
Señor nuestro (y concluye su experiencia
farisaica) Así que, yo mismo con la mente sirvo
a la ley de Dios, mas con la carne a la ley del pecado.
Esta, es forma que vive un religioso sin Cristo, a continuación veremos la vida
con Cristo.
Este capitulo se identifica con aquellos que han nacido de nuevo (leer este
capitulo y pregúntese sí pertenece a este grupo de personas)
Rom. Cap. 8
VIVIENDO EN EL ESPÍRITU
ROMANOS 8.
Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que
no andan conforme a la carne, sino conforme al Espíritu. Porque la ley del
Espíritu de vida en Cristo Jesús me ha librado de la ley del pecado y de la
muerte. Porque lo que era imposible para la ley, por cuanto era débil por la
carne, Dios, enviando a su Hijo en semejanza de carne de pecado y a causa del
pecado, condenó al pecado en la carne.
Creo que con estos versículos deberían bastar para entender que la sangre de
Jesús nos libra del poder del pecado, para no volver a pecar más.
El otro pasaje que se cita fuera de su contexto es
1 Juan 1:8-10. El apóstol
Juan en su primera carta escribe: Si decimos que
no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos, y la verdad no está en
nosotros. Si decimos que no hemos pecado, le hacemos a él mentiroso, y su
palabra no está en nosotros.
Leídos estos versículos sin el contexto de la Escritura,
nos lleva a vivir una vida de tolerancia al pecado, haciendo nulo el sacrificio
de Cristo. Ya que, lo que aparentemente dicen los versículos, es que es
imposible vivir sin pecado. Primeramente siempre que un escrito, una
conversación, una historia, etc. Es leído o enseñado o simplemente escuchado,
debemos llevar una línea para no tener una mala interpretación, como
lamentablemente sucede con la Biblia haciendo doctrinas que Jesús nunca dijo.
Juan comienza dando testimonio de lo que ha visto y oído.
Lo que era desde el principio, lo que hemos oído, lo que hemos visto con
nuestros ojos, lo que hemos contemplado, y palparon nuestras manos tocante al
Verbo de vida (porque la vida fue manifestada, y la hemos visto, y testificamos,
y os anunciamos la vida eterna, la cual estaba con el Padre, y se nos
manifestó); lo que hemos visto y oído, eso os anunciamos, para que también
vosotros tengáis comunión con nosotros; y nuestra comunión verdaderamente es con
el Padre, y con su Hijo Jesucristo. Este es
el mensaje que hemos oído de él, y os anunciamos: Dios es luz, y no hay ningunas
tinieblas en él.
Lo que Juan les esta declarando es esto,
vosotros decís que sois de Dios y sin embargo pecáis, así que estáis en
tinieblas, porque si fuerais de Dios andaríais en luz. Porque Si decimos que
tenemos comunión con él, y andamos en tinieblas, mentimos, y no practicamos la
verdad; pero si andamos en luz, como él está en luz, tenemos comunión unos con
otros, y la sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado.
Es decir, no es lo que digamos sino los hechos,
cualquier persona que venga a Cristo, debe arrepentirse de sus pecados y pedir
perdón (Romanos 3:23)
para que de ahí en adelante, ser una nueva persona.
2 corintios 5. De modo que si alguno está en
Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas
nuevas. Porque si no pedimos perdón y
confesamos nuestros pecados, para ser perdonados y en su lugar.
si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a
nosotros mismos, y la verdad no está en nosotros.
Pero, Si confesamos
nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y
limpiarnos de toda maldad.
Es decir lo que Juan esta diciendo es que todos necesitamos el favor de Dios,
para limpiarnos de todo pecado, por buenas personas que creamos ser, todos hemos
pecado,Y necesitamos recibir la sangre de Jesucristo y reconocer nuestro pecado,
pero a partir de ese momento, quedamos libres del poder del pecado y debemos
vivir como cristianos, no como religiosos de fracaso en fracaso sino más bien de
victoria en victoria. Si no fuere así como podríamos armonizar lo que el mismo
Juan sigue escribiendo: 1 Jn.2:4.
El que dice: Yo le conozco, y no guarda sus mandamientos, él tal es mentiroso, y
la verdad no está en él; El que dice que permanece en él, debe andar como él
anduvo. No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al
mundo, el amor del Padre no está en él.
1 Jn 3:6. Todo
aquel que permanece en él, no peca; todo aquel que peca, no le ha visto, ni le
ha conocido. El que practica el pecado es del diablo; porque el diablo peca
desde el principio. Para esto apareció el Hijo de Dios, para deshacer las obras
del diablo. Todo aquel que es nacido de Dios, no practica el pecado, porque la
simiente de Dios permanece en él; y no puede pecar, porque es nacido de Dios.
Todas estas declaraciones, solo las pueden llevar a cabo los Cristianos nacidos
de nuevo. Algunos se excusan diciendo que Juan dice; “no practica el pecado” la
practica es lo que esta mal, pero pecar de vez en cuando, todos lo hacemos,
además tenemos abogado a Jesucristo el justo. Es cierto que tenemos un abogado,
pero eso no nos da autoridad para infringir la ley, sino más bien nos da
seguridad de tener una buena defensa
(( Pues si una persona tiene un buen abogado eso no le da autoridad de robar y
hacer lo que le da la gana)).
Si un cristiano miente o tiene malos pensamientos de su prójimo de vez en cuando
¿cómo se llama tal acción? ¿Practica o que? Porque a una persona que roba se le
llama ladrón, así, uno que peca se le llama pecador. Hay que entender que sin
Cristo no podemos resistir al pecado y caemos una y otra vez . Queremos hacer el
bien pero no podemos, porque estamos bajo el poder del pecado y somos
arrastrados, pero cuando venimos a Cristo somos libertados del poder del pecado
y ya no pertenecemos al pecado, sino a Dios. Así que vivamos en la libertad que
Cristo nos ha dado. También debemos saber que no fuimos transformados sino
muertos, porque quien ha muerto no puede volver a pecar, porque esta muerto al
pecado. Pero quien ha sido transformado puede volver a sus viejas prácticas.
Hay una ilustración que nos viene muy bien para entender lo que quiero decir.
((Un hombre se ahorro durante un tiempo para ir a América y ganar un dinero, se
compro el billete del barco y con lo que le sobro se compró unas cajas de
galletas, cada vez que llegaba la hora de comer el se quedaba en el camarote y
comía sus galletas, así lo hizo hasta que se le acabaron y comenzó a pasar
hambre, viendo sus amigos de camarote que siempre se quedaba, le preguntaron;
¿por qué té quedas siempre aquí y no vienes con nosotros? Él contestó: Cuándo
compre el billete del barco con lo que me sobro compre unas galletas y con eso
iba comiendo algo, pero ya hace unos días que se me acabaron y estoy pasando
hambre, porque no tengo dinero para ir al comedor; Sus amigos sonrieron y le
dijeron, ¿pero es que no sabias, que cuando compraste el billete, también
pagaste el comedor?
Este hombre estaba pasando hambre, porque no sabía que en su billete, ya se
incluía todo. Así también les pasa a los cristianos pecan y no viven una vida de
victoria porque no saben que Cristo les liberto por completo.
Y Pablo nos dice: Romanos 6.
sabiendo esto, que nuestro viejo hombre fue
crucificado juntamente con él, para que el cuerpo del pecado sea destruido, a
fin de que no sirvamos más al pecado.
Se da cuenta dice que fuimos crucificados juntamente con él, con un fin
especifico, no servir mas al pecado.
Quisiera poner algún ejemplo: Si Cristo liberta a un drogadicto de la heroína,
de los porros, del alcohol, de los cigarrillos, etc. Le libra de una vez por
todas, o ¿le libra solamente de la droga fuerte?...creo que hay muchos, que
fueron librados de esto y demás, y no al vuelto a sus pasadas practicas.
Ahora ¿Cristo nos liberto del poder del pecado? Y ¿NOS PERDONO TODOS LOS
PECADOS? La respuesta es, sí. ¿Debemos pecar de vez en cuando, aunque sea un
pecadito pequeño? NO
Piense esto: Si una persona que ha sido libertada de las garras de la droga, y
hoy es un predicador del evangelio, usted le ve que de 60 en 60 días se fuma un
simple cigarrillo, es ¿esto normal y no hay que tomárselo en cuenta? Lo que la
Biblia dice, es; que Cristo, nos liberto por completo. Lo que ocurre, es que se
ha dado mas importancia a nuestras experiencias, que a la palabra de Dios, y se
ha llegado a la conclusión, que no podemos vivir sin pecar, pues todos pecamos,
sea de obra o de pensamiento; pues nos vienen pensamientos tan malos, que hasta
nosotros mismos nos asombramos. Nuestra experiencia nos da la razón.
A continuación tratamos los malos pensamientos.
Es cierto que nos vienen pensamientos tan corruptos, que cualquiera se
escandaliza, la pregunta ahora es esta, ¿es pecado tener esos pensamientos? Hay
dos respuestas, si y no, depende de cómo se realicen los pensamientos: Si yo
maquino un pensamiento contra un hermano u otra persona, estoy pecando, porque
hay maldad en mi corazón y si el diablo encima me pincha y yo le doy cabida,
pues, mas todavía, pero si yo estoy, orando y no estoy mal pensando de nadie, y
de momento me vienen malos pensamientos a mi mente, que incluso me perturban, y
yo quiero echarlos de mí, pero se resisten, me vienen una y otra vez a mi mente;
es ¿esto pecado?.
El campo de batalla del diablo es la mente, nos inunda de malos pensamientos
para hacernos caer. A la mayoría, les hace mella y les quita el gozo de
cristiano, he incluso cuando oran y son “quebrantados” no es un llanto de gozo,
sino más bien de una raíz de amargura.
Tenemos que saber, que esos pensamientos no son nuestros, sino del enemigo, él
no desiste sino que nos bombardea con pensamientos corruptos y malvados, que
nosotros no somos capaces de originar, se ha dicho muchas veces que no podemos
evitar que los pájaros vuelen por encima de nuestra cabeza, pero si podemos
evitar que hagan nido, es un buen ejemplo pero siempre se a quedado corto de
aclaración, es decir; no podemos evitar que el diablo nos lance malos
pensamientos pero si que hagan cabida en nuestro corazón, no son nuestros y los
debemos desechar mandarlos a su origen y llevar nuestra mente cautiva a la mente
de Cristo.
2 Corintios 10:4.
porque las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para
la destrucción de fortalezas, 5derribando argumentos y toda altivez que se
levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la
obediencia a Cristo.
El apóstol Pablo nos recuerda, que tenemos armas para luchar contra el diablo,
los cristianos estamos en guerra y no podemos bajar la guardia
La armadura de Dios.
Efesios 6.
Por lo demás, hermanos míos, fortaleceos en el Señor, y en el poder de su
fuerza. 11Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes
contra las asechanzas del diablo. Porque no tenemos lucha contra sangre y carne,
sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las
tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones
celestes. Por tanto, tomad toda la armadura de Dios, para que podáis resistir en
el día malo, y habiendo acabado todo, estar firmes. Estad, pues, firmes, ceñidos
vuestros lomos con la verdad, y vestidos con la coraza de justicia, y calzados
los pies con el apresto del evangelio de la paz, sobre todo, tomad el escudo de
la fe, conque podáis apagar todos los dardos de fuego del maligno
Como podemos ver Pablo nos recomienda tomar el escudo de la fe, para poder
apagar todo dardo de fuego, es decir, todo mal pensamiento y todo lo que venga
de parte del maligno. Tenemos que ser sabios y utilizar la espada con destreza
(la Biblia) para herir con ella al enemigo y no a nosotros mismos
Hebreos 4:12.
Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y
más cortante que toda espada de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el
espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las
intenciones del corazón. y
2 Timoteo 3.16-17.Toda
la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redarguir, para
corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea
perfecto, enteramente preparado para toda buena obra.
Y el apóstol Pedro nos recuerda que somos participantes de la naturaleza divina.
2 Pedro 1:3-10.
Como todas las cosas que pertenecen a la vida y a la
piedad nos han sido dadas por su divino poder, mediante el conocimiento de aquel
que nos llamó por su gloria y excelencia, por medio de las cuales nos ha dado
preciosas y grandísimas promesas, para que por ellas llegaseis a ser
participantes de la naturaleza divina, habiendo huido de la corrupción que hay
en el mundo a causa de la concupiscencia; vosotros también, poniendo toda
diligencia por esto mismo, añadir a vuestra fe virtud; a la virtud,
conocimiento; al conocimiento, dominio propio; al dominio propio, paciencia; a
la paciencia, piedad; a la piedad, afecto fraternal; y al afecto fraternal,
amor. Porque si estas cosas están en vosotros, y abundan, no os dejarán estar
ociosos ni sin fruto en cuanto al conocimiento de nuestro Señor Jesucristo. Pero
el que no tiene estas cosas tiene la vista muy corta; es ciego, habiendo
olvidado la purificación de sus antiguos pecados. Por lo cual, hermanos, tanto
más procurad hacer firme vuestra vocación y elección; porque haciendo estas
cosas, no caeréis jamás.
Querido hermano/a no te dejes engañar por lo que te digan los demás, confía en
el Señor con todo tu corazón, cree a la palabra de Dios, y no te apoyes en tu
propia prudencia, no creas que con tus fuerzas puedes vencer al pecado, solo hay
una solución para vencer el pecado, es; Abandonarte en los brazos de Jesús y
dejarle a Él, hacer lo que nos conviene. Todo esto quiere decir que tenemos que
vivir para Cristo y no para nosotros mismos (deseos desordenados, hábitos que
perjudican a nuestra vida física y espiritual, malos pensamientos, etc.)
Por eso Juan dice: Hijitos míos, estas cosas os
escribo para que no pequéis; y si alguno hubiere pecado, abogado tenemos para
con el Padre, a Jesucristo el justo. Lo que
Juan dice, es, que lo normal es vivir sin pecar
(Hijitos míos, estas cosas os escribo para que no pequéis;)
Y la excepción haber pecado. (Si alguno hubiere
pecado, abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo el justo).
Comprueba el poder de Dios, y resiste al diablo, y sus asechanzas, no té
conformes diciendo: A ver, ¿quien no peca? El diablo se ríe de aquellos que
continúan pecando. Vive la vida del espíritu, fortalécete en su poderosa fuerza,
y dale toda la gloria a él, no se la des al enemigo; Diciendo; ya he vuelto a
caer. La Biblia dice: Hebreos 12:1-4.
Por eso, nosotros, teniendo a nuestro alrededor
tantas personas que han demostrado su fe, dejemos a un lado todo lo que nos
estorba y el pecado que nos enreda, y corramos con fortaleza la carrera que
tenemos por delante. Fijemos nuestra mirada en Jesús, pues de él procede nuestra
fe y él es quien la perfecciona. Jesús soportó la cruz, sin hacer caso de lo
vergonzoso de esa muerte, porque sabía que después del sufrimiento tendría gozo
y alegría; y se sentó a la derecha del trono de Dios. Por lo tanto, mediten en
el ejemplo de Jesús, que sufrió tanta contradicción de parte de los pecadores;
por eso, no se cansen ni se desanimen. Pues ustedes aún no han tenido que llegar
hasta la muerte en su lucha contra el pecado
(Biblia Dios Habla Hoy)
Quisiera decir que los cristianos ya no somos pecadores, muchos dicen que
todavía somos pecadores pero esto es una mentira del diablo, hemos sido libres
del poder del pecado y ahora somos hijos de Dios, santos, redimidos, y libres
para no volver a caer en las trampas del diablo. Dios nos ha dado el Espíritu
Santo que nos ayuda en nuestras debilidades, es decir cuando nosotros no podemos
Él nos ayuda a vencer con su fuerza poderosa, así que no tenemos excusa
diciendo: somos humanos y he vuelto a caer, es verdad que somos humanos pero con
una gran diferencia de los demás humanos, ellos no tienen al Espíritu Santo ni
son hijos de Dios, nosotros sí.
Recuerde que Dios siempre esta con los cristianos en todo momento, cuando te
venga la oportunidad de pecar acuérdate Dios esta presente, No critiques, no
mires donde no debes mirar, no pienses mal de los demás, etc.
Acuérdate que Dios esta presente, esta dentro de ti.
Un ejemplo bíblico:
¿Podían pasar el mar rojo los israelitas con su fuerza?
¿Pudieron estar en el desierto 40 años por ellos mismos?
¿Pudo Daniel mantenerse limpio por su propia fuerza?
Y Job y José y tantos que podríamos enumerar, todos fueron hombres como nosotros
pero alcanzaron buen testimonio mediante la fe, es decir creyeron a Dios. Y
nosotros ¿a quien creemos a la palabra de Dios, o a nuestra experiencia? Confía
de todo tu corazón en el Señor y cree en su palabra vive como un verdadero
soldado de Jesucristo, de victoria en victoria y recuerda que Dios nos ayuda en
nuestras debilidades. Que el señor les bendiga grandemente, espero que este
estudio les aproveche en su vida con Cristo, les haga meditar y por supuesto
llevar a cabo el deseo de Dios
Apoc.22 11Deja
que el malo siga en su maldad, y que el impuro siga en su impureza; pero que el
bueno siga haciendo el bien, y que el santo siga santificándose.
(B.D.H.)
Firmado
José Heredia Heredia.
Versículos adicionales
Gálatas 5.1Estad,
pues, firmes en la libertad con que Cristo nos hizo libres, y no estéis otra vez
sujetos al yugo de esclavitud
5: 13Porque
vosotros, hermanos, a libertad fuisteis llamados; solamente que no uséis la
libertad como ocasión para la carne, sino servios por amor los unos a los otros.
Porque toda la ley en esta sola palabra se cumple: Amarás a tu prójimo como a ti
mismo.
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