Poesías cristianas

Dirigidas a Cristo

Diez leprosos

 

 

 

 

 

 

Cuándo Jesús caminaba
Sanando de aldea en aldea
Díez leprosos se fijaron
En Jesús de Galilea.
 

 

Ellos alzando su voz
Clamaban al buen Maestro
Misericordia y limpieza
Para sus podridos cuerpos.
 

 

Jesús que de lejos los vio
Tuvo compasión de ellos
Y mientras ellos caminaban
Fueron sanados sus cuerpos.

 

 

Solo de los diez, volvió uno,
Agradeciendo al Maestro
Lo que había experimentado
En su alma y en su cuerpo.

 

 

Jesús, quedó entristecido
Por los que no respondieron
El, los había sanado
Y no supieron agradecerlo.

 

 

Pensemos en nuestra vida
¡Cómo nos halló el maestro!
El nos ama con

ese amor perfecto
Seamos agradecidos
Mirando siempre al Maestro.