|
Jesús, Jesús,
mi
redentor
de mi alma triste,
cuando me viste, en el pecado, en perdición,
tú me salvaste, de hundirme más, en la maldad,
con tu verdad, y con tu gracia, me transformó.
|
Con tu mirada, y con tus brazos, tú me rodeaste,
y me abrazaste, muy tiernamente, mi buen Señor,
con esa luz, que me
protege, en mi camino,
y ese destino, que me has formado, con mucho amor.
|
Jesús, Jesús, mi
gran
Señor, mi gran amigo,
en ti confío abiertamente,
y sin dudar,
llenas mi vida, llenas
mi ser, y toda mi alma,
que a ti aclama, cuando en problemas, mi vida está.
|
Ese
Jesús,
que se
predica,
en esta tierra,
por dondequiera, su
nombre hermoso alabarán,
El se merece,
toda la
gloria, y toda honra,
y más ahora, muchas gargantas, lo exaltarán.
|