Poesías cristianas

Dirigidas a Cristo

Soy adicto

 

 

Autor:

Hno. Armando Cantú Vela

Colaborador

Asamblea de Dios

"El divino Redentor"

Mission, Texas. EU

 

 

 

 

Se encuentra mucha adicción de droga y cocaína,
marihuana y heroína y otras más en abundancia;
en las calles y farmacias sabiendo que es prohibida,
porque extermina las vidas o las deja en la desgracia.
 

 

Ellos sienten transportarse a "dimensiones divinas",
no es cosa que se imaginaba, saben que es realidad;
dicen mirar "más allá" seres de formas grotescas,
o algo que se les parezca y así se sienten gozar.
 

 

A mi me llena de orgullo confesar que soy adicto,
a mi Señor Jesucristo de su presencia en mi ser;
aunque no lo pueda ver pero mi carne lo siente,
en formas muy diferentes, pero aseguro que es EL.
 

 

Así como de las drogas necesita el drogadicto,
de Jesús yo necesito para que calme mi sed;
que insaciable siempre es, e indispensable en mi vida,
como si fuera comida que el cuerpo debe tener.
 

 

Estoy tan acostumbrado como lo está el más adicto,
sin el toque de mi Cristo, siento que no tengo nada;
lo busca desesperada mi alma hambrienta de amor,
si no fuera por el Señor, ella será destrozada.
 

 

En mi interior siempre fluye como ríos de agua viva.
de su presencia en mi vida, haciendo mi piel chinita;
sintiendo lindas caricias que invaden todo mi ser,
que siempre quiero tener y gozar de sus delicias.
 

 

Cualquier adicción que tengas que a tu salud perjudica,
Jesucristo te la quita con antídoto especial;
con su poder sin igual que no se encuentra en la tierra,
si tu vida se la entregas para limpiarla del mal.