|
I.
Mi vida ciega iba
sin rumbo
sin esperanza,
sin fe ni amor,
no conocía el amor
de Cristo
que transformara
mi corazón.
|
II.
Yo me rendí a los pies
de
Cristo
pues padecía una enfermedad,
por muchos años
que yo sufría
y que mi Cristo
pudo sanar.
|
III.
Cuando mi Cristo
abrió mis ojos,
espirituales pude saber,
que yo ofendía al Hijo Amado
con malas forma de proceder.
|
IV.
Por eso ahora yo les predico
a mis amigos y familiar,
que se arrepientan
de sus pecados
y a los hermanos que vivan mal.
|
|
V.
Yo seguiré con
esta obra,
si no se entregan
a mi Señor,
yo ya cumplí con predicarles
que Jesucristo les
da el perdón.
|
VI.
No vivas ciego
en este mundo
de lo que Cristo
te quiere dar,
en esta tierra
muchas promesas,
después su reino lo heredarás.
|
|
|