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I.
Por la sangre de
Jesús
tenemos la redención,
y que en sí es el perdón de todos nuestros pecados,
con su sangre a pagado por todas las generaciones,
no importando los billones que vivan en sus pecados.
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II.
Y
El mismo reconcilió consigo todas las cosas,
y que son maravillosas la que están en esta tierra,
y las que están en los cielos viviendo en divina luz,
por la sangre en su cruz haciendo la paz con ella.
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III.
La sangre también
nos salva
de la ira mi
Dios,
desde luego los que son
por su sangre justificados,
pues Jesús nos ha dejado muchos grandes beneficios,
por su grande sacrificio con su sangre en el calvario.
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IV.
Por su sangre
todos fuimos
ante
Dios
justificados,
y con ella ha pagado lo
que debíamos al
Señor,
haciéndonos
hijos de Dios
y que fue sin merecerlo,
por amarnos quiso hacerlo
con todo su corazón.
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V.
Su sangre abre el camino para el reino de los cielos,
aunque no podemos verlo tenemos la libertad,
con nuestro
Dios
platicar orando en su santuario,
que ahora no es necesario becerros más que ofrendar.
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VI.
Dicha sangre nos a lavado y también nos a limpiado,
de todos nuestros pecados que había en nuestras vidas,
aunque el mundo no los mira, pero mi
Dios
si los ve,
y si justificado es, nuestro
Dios
ya no los mira.
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VII.
¡¡Aprovecha el alto precio
de la sangre de
Jesús,
que pagó por ti en la cruz para ser justificado!!,
al ser del todo limpiado,
no importando tu maldad,
pues
Jesús
te quiere dar,
el perdón de tus pecados.
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