Poesías cristianas

Evangelismo

Sus manos y sus pies

 

 

Autor:

Hno. Armando Cantú Vela

Colaborador

Asamblea de Dios

"El divino Redentor"

Mission, Texas. EU

 

 

 

 


 

I.

Las manos de Cristo

le fueron clavadas,
quedando rasgadas,

 lo mismo sus pies,
sufriendo desprecios,

 sufriendo dolores,
que fueron horrores

por última vez.
 

 

II.

Estaba angustiado y

muy afligido,
así mal herido El enmudeció.
siendo semejante a

humilde cordero,
como en matadero,

allí se entregó.
 

 

III.

También le pusieron

corona de espinas,
su sangre salía 

manchando su cara,
sangre de sus manos,

 sangre de sus pies,
con todo a la vez, así El pagaba.
 

 

IV.

Con toda su sangre

que fue derramada,
mi
Cristo salvaba a la humanidad,
de todo pecado que

existe en el mundo,
que a lo más profundo

los quiere llevar.
 

 

V.

Todos los azotes

 y las bofetadas,
que Cristo le daban

los mereces tú,
y todos los hombres

que están en pecado,
mi
Cristo ha pagado con sangre en la cruz.
 

 

VI.

Mi Cristo te extiende sus manos heridas,
por donde vertía su

sangre por ti,
abraza a ese Cristo

y acepta servirle,
hoy puedes decirle:

"Jesús ven a mí".