Poesías cristianas

Pasajes bíblicos

El hijo perdido

Lucas 15.11-24

 

 

Autor:

Hno. Armando Cantú Vela

Colaborador

Asamblea de Dios

"El divino Redentor"

Mission, Texas. EU

 

 

 

 


 

I.

Un hombre tenía

 dos hijos
pero el menor le pidió,
le repartiera los bienes
y el padre les repartió,
ve a ver como te sostienes
con todo lo que te doy.
 

 

II.

Se fue a una provincia
y allí lo desperdició,
viviendo perdidamente
sus bienes los malgastó,
porque pensó solamente
vivir en la perdición.

 

 

III.

Después que lo malgastó
hubo hambre en la región,
luego empezó a faltarle
y se busco un buen patrón,
a cerdos le dio a cuidarle;
no había trabajo mejor.
 

 

IV.

De la comida de cerdos
deseaba llenar su vientre,
porque allí nadie le daba
siendo su hambre

muy fuerte,
volviendo en sí recordaba
a sus padres y sirvientes.

 

 

V.

En la casa de mi padre
hay abundancia de pan,
de hambre me moriré
porque aquí

nadie me da,
me levantaré y me iré
con mi padre a trabajar.
 

 

VI.

Le diré: Padre,

he pecado
contra el cielo y contra ti,
ser tu hijo no merezco
menos ser digno de ti,
lo siento y lo reconozco;
la verdad me arrepentí.
 

 

VII.

Cuando llegó

con su padre
tuvo de él compasión,
corriendo se

echó a su cuello
abrazo y beso le dio,
para el padre fue muy bello;
fue como lo perdonó.
 

 

VIII.

El padre ordena

a sus siervos:
Saquen el mejor vestido,
vístanlo muy elegante
denle calzado y anillo
para mí es emocionante
porque llegó arrepentido

 

 

IX.

Maten un becerro

gordo comamos y

hagamos fiesta,
traigan buena sinfonía,
y que todos se diviertan,
yo siento grande alegría mi rostro lo manifiesta

 

X.

Este hijo era muerto
y para mí ha revivido,
y ahora a sido hallado
porque se había perdido,
no importa lo mal gastado
lo bueno es lo que ha vivido