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I.
Si tú te amistas con
Dios
seguro que tendrás paz,
por eso bien te vendrá
y te dará felicidad.
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II.
Tómale a
El su palabra
ponlas en tu corazón,
si las crees firmemente
tú verás su bendición.
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III.
Si te volvieras a
Dios
serás muy edificado,
y alejarás de tu casa
problemas acumulados.
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IV.
Tendrás más oro que tierra
y como arroyo de piedras,
serán como oro de ofir
los tendrás por dondequiera.
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Y
Dios será tu defensa,
tendrás plata a montones,
que si los cambias
por pesos
resultan muchos millones.
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VI.
Entonces tendrás placer
de tu Dios Omnipotente,
alzarás a El tu rostro
y orarás abiertamente.
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VII.
Y este
Dios te escuchará
todo lo que tú le pidas,
y tu pagarás tu votos
de lo que ya le debías.
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VIII.
Si tú te afirmas en algo
como aceptar Jesús,
sobre todos tus caminos
brillará siempre su luz.
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