|
I.
Te doy gracias mi
Señor
porque tus manos
me hicieron,
formaste la carne y piel
el pelo, huesos y nervios,
con sangre y
venas también;
tus manos me compusieron.
|
II.
Por tú gran
misericordia
me concediste la vida,
mi espíritu lo cuidaste
lo haces todos los días,
y desde luego guardaste
mi alma para aquel día. |
III.
Como a barro me
formaste
y al polvo me has de volver,
en esta tierra me cuidas
de que no vaya a caer,
si tus manos se descuidan
tú me puedes deshacer.
|
IV.
Como imprenta
es mi mente
más que la computadora,
me diste el conocimiento
que se adhiere
a mi memoria,
lo mismo el pensamiento
que lo sabe a toda hora.
|