|
I.
¿Podrías decirme si
estás preparado,
hermano estimado con
tu
Redentor,
si estás cometiendo
los mismos pecados,
que habías dejado por
amor a
Dios?.
|
II.
De
Dios
no se esconde
ni el más invisible,
en
El es posible del
mundo saber,
saber los caminos,
también
lo que piensan,
en El no hay sorpresas
pues
Dios
todo ve.
|
III.
Y nunca te engañes,
El
nunca es burlado,
y lo que has sembrado
eso segarás,
si siembras en carne, será
en corrupción,
y a condenación tu cosecharás.
|
IV.
Te dicen hermano y muchos
lo creen,
pero si ellos fueren a
donde tu vas,
te descubrirían que
sigues pecando,
que vas empeorando
cada día más.
|
Dios
tiene su espía,
su
Espíritu Santo,
El
sabe a cuanto
llega tu pecar,
y ve que te hundes
momento a momento,
y sin instrumento te
quiere sacar.
|
VI.
Ya llegó el momento, ya
llegó la hora,
termina la historia
de tu
mal vivir,
busca a
Jesucristo,
quiere rescatarte,
y quiere abrazarte,
también revivir.
|
|
|