Recursos

Reflexiones

Un padre de valor

 

 

Autor:

Hno. Miguel Ángel Moreno Montoro

Administrador

Centro Evangélico Maranatha

Orizaba, Ver. México

 

 

 

 

 

Querido Padre:

 

Hoy tuve un sueño.

 

En él, ante la presencia de Dios me encontraba con la posibilidad de poder hacer una única petición para tí, solo una, sin posibilidad de más. Y tengo que decirte que no fue nada fácil, como no es fácil expresar mis sentimientos con palabras, porque a veces como hoy, cuando el corazón grita, las palabras enmudecen.

 

No fue fácil. ¿cómo lograr que todo lo que deseo para ti se pueda reunir en una idea?

 

Cuando pensé en lo que deseo de ti pensé en muchas, muchas cosas

 

Quiero que seas líder. Quiero que seas siempre una figura que valga la pena imitar para que después, sobre la base del ejemplo, yo pueda construir mi propia vida. Quiero que seas aquel a quién yo vea dependiendo, amando y humillado ante Dios. Quiero que seas el siervo que me enseñe las prioridades correctas y que me enseñe a desafiar con una fe y santidad a toda prueba, al mundo que cada vez quiere que yo me aleje de Dios.

 

Quiero que seas justo. Deseo que puedas darme solo lo que necesito y que lo demás, aprenda a ganarlo con responsabilidad y respeto a ti y a los que me rodean, sabiendo con tu ejemplo que mi mayor riqueza es la que he depositado en Cristo.

 

Quiero que seas coherente. Que si en el mundo se compite para ganar, no me des las cosas gratis. Que si en el mundo se debe luchar con egoísmo, tu me enseñes a ganar con honestidad. Que si en el mundo se debe abusar de los demás, me muestres como se aplica el amor con equilibrio.

 

Quiero que seas amoroso. Que me abraces para no buscar otros brazos. Que me beses para no buscar otros besos. Que estés ahí para que pueda a través de ti, conocer el corazón de un hombre para nunca ser engañada. Que seas ejemplo, que sirvas. Que tus pasos se guíen por las pisadas del Maestro y que siempre vea tus convicciones que reten lo que sea para seguir buscando el reino de Dios y su justicia.

 

Ante todas estas ideas, sabiendo que solo una de ellas tenía para expresar, solo pude encontrar esta forma de pedir a Dios todo lo que deseo de ti:

 

Dios:

Haz de mi padre un hombre de valor