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Reflexiones

Viviendo en el engaño

 

 

Autor:

Hno. Miguel Ángel Moreno Montoro

Administrador

Centro Evangélico Maranatha

Orizaba, Ver. México

 

 

 

 

 


Jacob el Patriarca, en su juventud, nos brinda el mejor ejemplo de una persona que puede llevar una doble vida combinando valor y cobardía, verdad y engaño, comunión con Dios y pecado. La Biblia define a esta clase de personas como "de doble ánimo, inconstantes en todos sus caminos" (Santiago 1.8). No terminan nada, se proponen cambiar y terminan pecando mas... ¿Eres tu una persona que vive en el engaño? Continúa leyendo.

 

Jacob creció en un ambiente de sobreprotección (Génesis 25.28) en medio de las emocionantes historia de fe vividas por su abuelo Abraham y las de su padre Isaac, tanto que seguramente llegó a conocer la fe, pero no la vivió. Oyó de Dios pero nunca lo conoció. Su vida entonces cayó en un desastroso círculo de pecado - huída - pecado. Acostumbrado a salirse siempre con al suya.

 

Las personas que viven en el engaño fingen y sufren, lloran y hasta piden perdón para salirse con la suya. ¿Eres tu una persona que vive en el engaño? Continua leyendo.

 

Jacob robó la bendición de primogénito de su hermano (Génesis 25.30-33), intrigó con su mamá y robó la bendición de su hermano (Génesis 27.1-29). Se descubrió su pecado y ganó el odio de su hermano, ante las consecuencias de su pecado huyó con su tío (Génesis 27.41-28.5). Mientras huía Jacob tuvo un encuentro con Dios y en lugar de confesar su pecado, condicionó al Señor (Génesis 28.20-21). Esto significa que no se sentía mal por su pecado, ya no sentía ese miedo de fallarle a Dios, no sentía vergüenza por el dolor que provocaba a sus padres y no sentía el peso de su maldad. La personas que viven en el engaño han apagado al Espíritu Santo y secado su conciencia. ¿Eres tu una persona que vive en el engaño? Continúa leyendo.

 

Estando con su tío, Jacob hizo lo que sabía hacer mejor: engañar. Robó las riquezas de su tío y su tío a cambio le robó 14 años de su vida para darle a la mujer que amaba (Génesis 29.31). Regresó a su tierra buscando consuelo y se encontró con la noticia de que su hermano venía a él para ponerse a cuentas. En ese regreso, ángeles de Dios le salieron al encuentro para recordarle a Jacob que las principales cuentas pendientes las tenía con Dios, pero no quiso entender (Génesis 32.1-2). En su desesperación Jacob manda 3 embajadas de incontable riqueza para aplacar la ira de su hermano. Las personas que viven en el engaño, olvidan que tarde o temprano las consecuencias de su maldad los alcanzan, no importa cuanto corran, no importa cuanto se escondan, no importa cuanto finjan, no importa cuanto lloren. ¿Eres tu una persona que vive en el engaño? Continúa leyendo.

 

¿Cómo terminó la loca carrera de Jacob?

 

Terminó cuando a punto de encontrarse con su hermano, Dios le sale al encuentro y durante toda una noche Jacob peleó con Dios (Oseas 12.14). Los argumentos de Jacob contra los argumentos de Dios. La verdad contra la mentira. La denuncia contra las excusas hasta que Dios le descoyuntó el muslo y Jacob comprendió que los problemas nunca terminan hasta que se enfrenta uno a Dios. Jacob comprendió que Dios era más poderoso que él y que lo necesitaba. Una persona que vive en el engaño no resuelve sus problemas excusándose o llorando. Los resuelve reconociendo que el principal problema es el mismo.

 

¿Deseas dejar de ser una persona que vive en el engaño?

(1 Juan 1.9)

 

1. Confiesa a Dios tus pecados cometidos.

2. Dios te perdonará.

3. Arrepiéntete de lo que hiciste.

4. Pide a Dios fortaleza para no volver a pecar.

5. Restituye. Paga el daño que hayas hecho.

6. No descuides más tu relación personal con Dios.